Budistas se convierten y 200 mil personas aceptan a Cristo en Tíbet

Para Handley, este resurgimiento se debe en parte al trabajo de los misioneros cristianos que llegaron al Tíbet después del devastador terremoto ocurrido el año pasado.

  • Evangelismo    
  • 27 jun 2016   

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El informe del año pasado de la misión Asian Access, que divulga la Palabra de Dios en el sur de Asia, demostró que un monje budista tibetano se convirtió a Jesucristo. Él oyó las buenas nuevas de un equipo de misioneros que ofrecen ayuda humanitaria a la población del Tíbet, después de un gran terremoto que afectó a la región.

Joe Handley, presidente de Asian Access explica que el ex monje era muy influyente, después de haber vivido 30 años como guía espiritual de practicantes del budismo tibetano, convirtiéndose en un lama.

Incluso al ser perseguido por abandonar su antigua fe, él perseveró y recibió entrenamiento, siendo consagrado pastor después de un tiempo. Debido a su testimonio, 62 monjes también abandonaron a Buda por Cristo.

Asian Acces, explica que, en los últimos 12 meses, más de 200.000 personas entregaron sus vidas a Cristo en el Tíbet.

Con cerca de 3 millones de habitantes, el país estaba cerrado al cristianismo durante siglos, debido a las leyes que prohibían a los extranjeros, predicar cualquier religión que no fuera el budismo tibetano.

El líder de facto del país, fue el Dalai Lama, hasta la década de 1950, fue invadido y pasó parte de China.

Para Handley, este resurgimiento se debe en parte al trabajo de los misioneros cristianos que llegaron al Tíbet después del devastador terremoto ocurrido el año pasado.

“Ellos no vieron a los budistas, hindúes y otros grupos religiosos, para ayudarlos en los escombros. Pero semana tras semana, surgieron los seguidores de Jesús que han dedicado su tiempo y han arriesgado sus vidas para servir, dispuestos a ser las manos y los pies de Jesús”, dijo.

El reto de la misión, ahora es ayudar a las nuevas iglesias en el país donde un 90% son budistas. Existe otro inconveniente importante: su geografía. El Tíbet está en la alta cordillera del Himalaya, el hogar de las montañas más altas del planeta como el Monte Everest (8,848 metros) y el K2 (8, 611 metros). La temperatura media anual, es siempre por debajo de cero y tener acceso a los pueblos es extremadamente difícil.