La ciencia hizo que ateo volviera a Dios

“A veces sentía que la mejor manera de mirar el mundo era a través del lente ateo, especialmente en la evaluación de las reivindicaciones de la verdad”, dice ex ateo.

  • Evangelismo    
  • 22 sep 2016   

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EE.UU.- Mike McHargue, creció en un hogar cristiano conservador, pero su familia quedó devastada después que su padre, que fue ministro de alabanza en la iglesia, adulteró. Para ayudar en la reconciliación, comenzó a estudiar la Biblia “como un nerd”, en sus propias palabras.

“La ciencia nunca había sido un problema para mí, porque consideraba la eminente autoridad de Dios. Pero empecé a creer que la Biblia se contradecía y empecé a perder la confianza en la autoridad de la Biblia.

Me di cuenta de que la ciencia no estaba equivocada sobre el universo, sino la Biblia”, recuerda Mike.

Al principio el joven no salió de la iglesia y pretendió involucrarse. Pero cuando decidió irse, se dio cuenta de que su fe se había transformado. Comenzó con un blog a exponer sus ideas sobre el cristianismo y estuvo involucrado en la comunidad atea.

Sin embargo, en algún momento de su vida, con la participación de la filosofía atea esta le causó algunos conflictos internos. “Yo cambié cuando percibí que no llegaría a un destino intelectual. Sería mejor disfrutar del paseo en este viaje que llamamos vida”, dijo.

“A veces sentía que la mejor manera de mirar el mundo era a través del lente ateo, especialmente en la evaluación de las reivindicaciones de la verdad.

Otras veces, cuando estaba con mi familia quería expresar gratitud por estos momentos y estas personas, y mi única forma de articular fue a través de la oración”, dice Mike.

“Eso suena como disonancia cognitiva para muchas personas, pero me llamó a la honestidad”, agregó. “Me di por vencido tratando de convertir el mundo en una ecuación, y en vez de eso, un don que recibí de Dios”.

En medio de sus estudios científicos, Mike observó que las evidencias apuntan a la existencia de Dios. “El cerebro humano es un anfitrión para la creencia en Dios. El camino a la creencia parece ser inevitable en la conciencia humana. Nuestros cerebros tienden a desarrollarse de manera saludable cuando cedemos a la creencia, especialmente en un Dios que es amor”, dijo.