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Sábado 19 de Agosto de 2017

Refugiado ganó para Jesús más de 600 musulmanes en Reino Unido

Cuando decidió abandonar Irán y buscar asilo en el Reino Unido, Shapoor seguía el islam. Ocho años más tarde, Dios está lo usando para llegar a los refugiados.

  • Evangelismo    
  • 6 dic 2016   

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REINO UNIDO. – “Cuando yo era musulmán, no creía que Dios podía hablarle a la gente común y que tuviera alguna relación personal con ellos”, dice. Todo cambió cuando conoció Shapoor a un cristiano que le dio una Biblia. Tan pronto como comenzó a leer las Escrituras, su vida cambió por completo.

“Cuando vine a Cristo y empecé a leer la Biblia, descubrí que Dios quiere comunicarse con todos los pecadores”, dice.

Desde el momento en que entendió mejor el plan de Dios, Shapoor fue lleno de celo para difundir el Evangelio.

“En el momento en que entendí este amor incondicional y la gracia de Dios en mi vida, yo sabía que ya no podía mantener esta buena nueva en mí mismo”, recuerda.

En poco tiempo empezó a hablar de Jesús a todos sus amigos. Algunos le escucharon, otros lo rechazaron. Él comenzó a visitar los campos de refugiados, el hogar de inmigrantes de países como Siria, Irak, Irán y África del Norte. La mayoría de ellos son musulmanes. “Vine aquí cada sábado para darles alimentos. También predicaba y contaba a todos de Jesús”.

Se calcula que ya ha alcanzado más de 600 musulmanes para Jesús.

“Una de las cosas interesantes es llevar el Evangelio a la próxima generación”, opina. Una de sus mayores preocupaciones son los niños de los campos de refugiados, que viven en situaciones a menudo deplorables.

Reconociendo que existe un rechazo a los inmigrantes que llegan en el Medio Oriente y llegan a Europa, Shapoor dice que esto es una oportunidad dada a la Iglesia por Dios. “Las naciones están llegando a nosotros”, subraya. Actualmente está involucrado con la misión Pioneers y es responsable de la coordinación de diversos grupos de oración entre los antiguos musulmanes en Gran Bretaña.

Shappor celebra esta oportunidad: “Ahora que están aquí, somos libres para hablar del Evangelio, la distribución de biblias e invitarle a la iglesia”. Su deseo es ver una mayor participación de los cristianos europeos en la obra de evangelización.