nav
Sábado 19 de Mayo de 2018

Ex-trans testifica cambio de vida: “Seguid al Espíritu Santo”

Se prostituye por años, ahora lidera el movimiento en favor de la “reversión sexual”

  • Evangelismo    
  • 5 may 2018   

¿Qué sientes con esta noticia?

WASHINGTON, EE.UU.- La Marcha de la Libertad, evento que defiende la libertad de cambio en la sexualidad, ocurrirá este fin de semana en Washington (EEUU). Su idealizador es un hombre que se identificó por cerca de 15 años como gay y luego transgénero.

Antiguo líder de movimientos LGBT, Jeffrey McCall ahora ha creado una red de apoyo para personas que han cambiado de vida para conocer al Dios vivo. Él explica que el objetivo de la Marcha es llamar la atención sobre la lucha política en torno a la llamada “terapia de conversión”.

Prohibida por ley en algunos estados americanos y atacada por activistas LGBT, la idea de una persona de dejar de ser homosexual o transgénero va en contra de la agenda globalista siendo impuesta incluso en las escuelas.

McCall testifica que se “descubrió” homosexual a los 15 años. Vivió como un hombre gay hasta los 27 años. Pasó entonces a vivir como un transexual llamado “Scarlet” hasta cumplir 29 años. Hace un año él conoció a Jesús y desde entonces viene luchando para que la libertad sexual no sea limitada a los heteros que deciden vivir relaciones homo afectivas o cambiar de sexo.

Al crear la “Marcha por la Libertad”, él comenzó a recoger historias de personas que vivieron y se identificaron como lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y queer, pero que encontraron una nueva vida en Jesucristo.

Entre los participantes del evento son dos sobrevivientes del ataque terrorista del club  gay Pulse en Orlando hace dos años.

En declaraciones a Christian Post, el ex trans dice que en los últimos años comenzó a asistir a programas evangélicos en la televisión. “Hasta que sentí la convicción del Espíritu Santo de que mi vida en la homosexualidad estaba equivocada. Yo era muy promiscuo y llegué a vivir en la prostitución”.

“Yo frecuenté una iglesia por un tiempo, mientras estaba en la universidad. Yo era gay y usaba drogas. Era un adicto, pero me sentía bien en la iglesia. Sentía la presencia de Dios. Pero cuando me convertí en trans ya no podía ir. “Yo sabía cómo la gente de la iglesia a veces son crueles con gente así”, recuerda.

Las cosas empezaron a cambiar a mediados de 2016, incluso después de haber asumido una identidad femenina, vivía en depresión. “Un día volví de una fiesta, y cuando llegué a casa empecé a llorar sin parar. Esa noche dije: ‘Señor, sé que hay gente que realmente vive para ti. No basta con ir a la iglesia, necesito tener una relación contigo. ¿Será que voy a conseguir eso? De repente, oí una voz interrumpiendo todos mis pensamientos. Fue cuando oyó al Señor decirme: ‘Sí, vas a vivir para mí’, cuenta McCall.

Él luchó contra sus deseos y cerca de 3 meses después de esa experiencia, tomó coraje y arrojó a la basura todo lo que estaba relacionado con “Scarlet”. “Pelucas, maquillaje, joyas, ropa, zapatos, todo. Me liberé de aquella vida y fue un encuentro con el Señor”, conmemora.

El proceso de “regresión” a la vida como hombre no fue fácil para él. Durante meses estaba en tratamiento con un psiquiatra y quería hacer cambios de sexo. También cuenta que las cosas estaban a punto de tomar una gran decisión: “Hice que me diagnosticara con disforia de género. Él decía que lo necesitaba antes de hacer cirugías”.

Después de su encuentro con Dios, McCall volvió a asistir a la iglesia. Después de meses de oraciones y consejo, decidió formar un grupo para defender el derecho de todos los que desean ayuda para deshacerse de la homosexualidad. “La Marcha de la Libertad es para celebrar el poder de transformación del Espíritu Santo. No defendemos la “terapia de conversión”. Creemos que sólo el Espíritu Santo puede hacer eso … es un cambio espiritual”, cuenta.

Preguntado sobre los críticos de la “terapia de conversión” o, como insisten algunos, “cura gay” él dice que la mejor respuesta es su testimonio personal. “No es sobre terapia de conversión. Es sobre seguir al Espíritu Santo. Cuando entregué mi vida a Jesucristo, cambié. Mis ideas sobre quién yo era cambiaron. El Señor me mostró que Él me creó como Jeffrey McCall y cuánto me amaba siendo Jeffrey”.

[Fuente: Christian Post ]