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Domingo 19 de Noviembre de 2017

Los nuevos sonidos de la música Cristiana

Cuando los feligreses salen del enorme salón de ceremonias pueden pasar por la tienda de regalos, donde venden más de una decena de discos de músicos .

  • Música Cristiana    
  • 24 ene 2006   

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Las bandas y solistas cristianos tanto de San Antonio como de todo el país veneran a Dios y conquistan a más fieles gracias a géneros como el pop y el rock.

El ex roquero John David Martínez dice que sus ‘canciones verticales’ le llegan directo a Dios.

Este pastor cristiano interpreta sus composiciones de música contemporánea en inglés y en español con tanto fervor como otros creyentes recitan sus oraciones.

“Nunca he conocido un amor como el de Dios”, canta Martínez frente a la audiencia acompañado sólo por su guitarra acústica.

Sus temas atraen todas las semanas a decenas de fieles a la Iglesia Community Bible Church (CBC), en el norte de San Antonio, con cupo para unas 3,500 personas.

Pero sin importar cuántas personas lo escuchen —de solista, con el coro de la CBC o con Level 9, su propia agrupación—, Martínez asegura que él canta sus palabras de veneración al oído de Dios.

El músico, de 54 años, vivió una larga transición antes de cambiar el pelo largo por la Biblia. En los años 70 fundó el grupo de rock Black Rose —que abrió conciertos de Santana y de otros artistas famosos— y se volvió adicto a las drogas y al alcohol.

Luego trabajó en algunas iglesias donde incluso fue limpiador .

Él y la CBC ejemplifican la importancia que la música contemporánea tiene en las iglesias cristianas para atraer a más fieles y mantener a los actuales, que en el caso de la CBC son más de 8,000.

“Es música nueva y fresca con mensajes religiosos que cultiva los campos para que el pastor los siembre después”, dijo Martínez.

“El medio que mejor sirva para enviar los mensajes religiosos es el ideal”, dijo David Stone, estudioso de la música eclesiástica.

Martínez dedica todo su tiempo y su talento al esfuerzo evangelizador de la CBC, donde es pastor de culto asociado.

La CBC, que fue fundada hace 15 años, abrió en noviembre pasado un estudio de grabación en sus instalaciones que costó más de $1.3 millones, según la iglesia.

En ese estudio graban sus propios discos bajo la batuta del ingeniero Marius Perron, que colaboró con Selena, Destiny’s Child y Flaco Jiménez, entre otros.

Además de John David, la CBC tiene en su nómina a cinco músicos más. Durante los servicios que hay en una semana, esos músicos tocan solos o con el coro de Ray Jones, pastor de culto y evangelización. Por ejemplo, los viernes por la tarde Martínez canta en español.

Cuando los feligreses salen del enorme salón de ceremonias pueden pasar por la tienda de regalos, donde venden más de una decena de discos de músicos de la CBC. La iglesia también tiene una tienda en internet en www.communitybible.com, donde los CD valen $17.

Por cada disco vendido aquí se reparte uno gratis en las misiones que la iglesia tiene en Rusia, México, Haití, China, África y otras partes del mundo. No obstante, la CBC no dio cifras sobre sus ventas.

La música es un factor esencial para que muchos fieles decidan regresar. Las canciones los hacen ponerse de pie y mover las manos como poseídos por Jesucristo.

“El estilo de la música hace que todos se sientan bien y que participen en las ceremonias con más comodidad”, dijo Kyle Gunter, de 32 años y feligrés de la CBC.

“[La música] es la razón principal por la que vengo y ya compré cuatro discos”, dijo Billie Gill, que va a la CBC hace más de un año.

El pastor Ray Jones decidió expandir la parte musical de la CBC después de un viaje a la misión en Rusia, donde le sorprendió que la gente cantara algunas canciones de la CBC en inglés.

“Sabíamos que podíamos hacer que la música también tuviera más impacto en nuestra iglesia en San Antonio”, dijo Jones, que ha producido 12 discos de música cristiana o gospel en tres idiomas distintos.

Cada semana en la CBC se proyecta un espectáculo multimedia con música y video. “Si no conoces las canciones sal a comprar los discos porque esto no es una afición para los espectadores. La única audiencia es Dios”, dijo Jones en un servicio dominical después de dar la bienvenida a nuevos feligreses.

“No estamos para entretener al público sino para dar lo mejor al Señor”, dijo Martínez.

En vivo desde las catacumbas

Además de la importancia que la música tiene en iglesias cristianas como la CBC, en San Antonio como en todo el país el gospel vive una diversificación de géneros que lo obliga a buscar otros escenarios.

Las ventas de discos de música cristiana en el país aumentaron 80% en la última década —de $381 millones en 1995 a más de $700 millones en 2004—, según la Gospel Music Association (GMA).

Así, el año pasado vendieron 43.4 millones de álbumes de gospel, lo que representó 6% de las ventas totales de discos en el país, según la GMA. En comparación, las ventas de música latina representaron 5% del total nacional. La zona sur central —que incluye a Texas— fue la segunda mejor para el gospel, con 21% de las ventas.

El gospel tiene varios subgéneros, como black gospel, rock, pop o contemporáneo, hip hop, country, latino, infantil e inspiracional. Durante años el black gospel fue el más exitoso, pero en 2004 las ventas del rock sumaron 20% del total —igual que las del black gospel— y las del pop 19%. Ese incremento en las ventas del rock se debió a bandas como Switchfoot, Pillar, Skillet y Kutless.

“El rock cristiano está creciendo por una cuestión de oferta y demanda. Los padres quieren que sus hijos oigan una música más limpia y las canciones de estos grupos tienen letras que van de la evangelización a los mensajes positivos”, dijo Jesse García, director de The Catacombs, un club del este donde tocan bandas cristianas.

En San Antonio la variedad de subgéneros de la música cristiana está bien representada con grupos y solistas de pop, folk, heavy metal, country e incluso la rapera GLO (God’s Love Only), además de los innumerables coros de las iglesias.

Sin embargo, no existen estadísticas sobre la cantidad de músicos cristianos locales. García dice que en The Catacombs suelen tocar entre 15 y 20 bandas, con nombres que varían desde Steel Angel hasta The Fanatics.

En la ciudad también hay festivales de rock cristiano y desde 1999 existe una comunidad en internet llamada San Antonio Rocks (www.sanantoniorocks.fr.st).

Y los grupos tienen a The Catacombs. “Este es un lugar para que las bandas cristianas interpreten su música, sobre todo las bandas más duras que no tienen demasiada aceptación o que no pueden tocar en sus iglesias”, dijo García.

García añadió que hay dos tipos de bandas de rock cristiano: aquellas que se preocupan por la calidad de su música y aquellas que tienen la meta de evangelizar.

En The Catacombs siguen las enseñanzas del cristianismo, por lo que no sirven alcohol, los grupos empiezan a tocar temprano —hacia las 7 pm— y la entrada por lo general cuesta $5. Puede consultar el calendario de presentaciones en www.sacatacombs.com.

Algunas bandas como Thousand Sparrows, un grupo nuevo de punk alternativo cristiano, están muy agradecidas con el club.

“Este sitio es la piedra angular de la música cristiana. Es difícil tocar en los otros bares donde existen muchas tentaciones”, dijo Jerome Ramírez, guitarrista y cantante de Thousand Sparrows.

Glenn Green, otro músico cristiano de la ciudad, ve un futuro prometedor para las bandas locales, aunque reconoce que es complicado triunfar en San Antonio.

“La mejor forma de avanzar es tocar en cafés e iglesias. Si tienes un buen producto, existen muchas iglesias dispuestas a compartir tu música con los demás”, dijo Green.

En 2004 Green sacó el álbum Made to Praise. “Mi esperanza más alta para este disco es que Dios lo utilice como él quiera para propagar su gloria y construir su reino”, dice en su página de internet.

“La vida de una banda cristiana no es larga porque los integrantes crecen, van al colegio o se casan. Y no ganan demasiado dinero a menos de que salgan mucho de gira”, dijo García, que es analista financiero de City Bank y trabajó en la radio durante 20 años

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