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Domingo 24 de Septiembre de 2017

Cantante de los Backstreet Boys, Brian Littrell lanza su disco cristiano “Welcome home”

“Crecí cantando en el coro de la iglesia; Hacer un disco cristiano es algo que siempre quise hacer”, expresó el cantante pop.

  • Música Cristiana    
  • 13 jun 2006   

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Brian Littrell no tiene discos de Backstreet Boys en su casa. El cantante tomó dicha decisión hace varios años, cuando se dio cuenta de que no quería mezclar su faceta como ídolo pop con su vida de esposo y padre de familia, y que en vez de ello quería mantener un lugar lleno de espiritualidad y en donde Cristo estuviese presente. En realidad, recuerda Littrell, en entrevista vía telefónica desde Atlanta (Georgia), de niño nunca soñó con ser integrante de una popular agrupación de chicos, vender millones de discos y estar en las portadas de todas las revistas para adolescentes, sino con cantar a Cristo, y ofrecer su vida a la Port Memorial Baptist Church.

El destino, o para él la oportunidad que Cristo le brindó, dictó que Brian abandonara el coro, pero no su fe, y varios años más tarde, el intérprete retomó sus raíces musicales y grabó su disco solista “Welcome home”, en el que responde a una misión asumida de manera muy personal. “Crecí cantando en el coro de la iglesia; para mí hacerlo es una de las cosas más importantes en mi vida, además de mi carrera con Backstreet Boys. Hacer un disco cristiano es algo que siempre quise hacer, desde que era pequeño, y que años más tarde puedo concretar felizmente”.

“Debo decir que la experiencia de estar con el grupo me ayudó a convertirme en un mejor cantante y compositor, así como productor; en conclusión, ser un mejor artista; en Welcome home pude aplicar muchos de los conocimientos adquiridos, y también mostrarme más como una persona ajena a los Backstreet Boys, digamos abrir al público otra parte de mi vida”, asevera. Brian nació con un problema congénito en el corazón, condición que indudablemente lo hizo susceptible a sufrir infecciones.

A los cinco años, una herida lo envió al hospital, y lo peor fue cuando los doctores le informaron a sus padres que difícilmente sobreviviría. Entonces vino el milagro.

-¿Coincides con la idea de que la fe es la última cosa que los hombres pierden?

-Claro que sí. Puedes tener todas las cosas materiales que puedas imaginarte, pero si no tienes fe, entonces no puedes compartirlas con nadie. La fe es la cosa más importante que tengo, porque gracias a ésta he podido contruir una familia y aprender a ser feliz”.

–Si Cristo es “bienvenido a tu casa”, ¿por qué un disco de Backstreet Boys no lo es, si debes tu fama mundial a ese grupo?

-Porque Backstreet Boys es mi trabajo, y mucha gente lleva su empleo a su casa porque es un deber, pero en mi caso no lo es. En casa no soy un Backstreet Boy, soy padre y esposo, un hombre, un creyente, elegí no mezclar ambas cosas, pero definitivamente mi casa es un lugar lleno de fe. Es hermoso aquí porque Dios está presente”.

-Si Welcome home es un disco tan personal, ¿cuál es la canción con la que te sientes más identificado?

-“Welcome home”, el tema que da título al álbum (que casualmente eligieron como sencillo), porque refleja un poco lo que sucedió el último año, cuando estuve de gira en Europa con los Backstreet Boys. La canción habla del sentimiento que me producía estar lejos de casa, extrañando mucho a mi familia, y ansioso de ver cómo mi hijo crecía, que sin duda es una experiencia única.

Familia y fe: controlador de fama Backstreet Boys es sin duda uno de los fenómenos musicales más importrantes de la última década. En su historial se destaca la hazaña de haber vendido 74 millones de discos en el mundo, extensas giras, múltiples premios y tener un sinnúmero de seguidoras. No obstante, Brian Littrell enfrentó una severa crisis, en la que, estando lejos de casa, se preguntó si realmente valía la pena abandonar a su familia durante varios meses para seguir siendo uno de las principales voces del fenómeno Backstreet Boys, agrupación también tachada por los críticos más severos de ser un producto “plástico” y poco original. “Antes de convertirme en cantante, fui un niño que soñaba con casarse y ser un buen padre de familia, y es precisamente ésta la que me ha ayudado a mantener los pies sobre la tierra, además de mi fe en Cristo”, concluye el intérprete.

Vanguardia