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Domingo 19 de Noviembre de 2017

Cierran iglesias de Alemania por falta de fieles y sacerdotes

Apenas conocidas hace 20 años, las iglesias de inmigrantes están lentamente haciéndose un lugar en el paisaje religioso de Francia.

  • Sociedad    
  • 17 ene 2006   

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El obispado católico de la ciudad alemana de Essen anunció este fin de semana el cierre de 96 de sus 350 iglesias para hacer frente a la caída en el número de fieles y sacerdotes, así como en los ingresos por el impuesto eclesiástico. En una carta que fue leída en todas las parroquias de la diócesis, el obispo Felix Genn afirmó que en el marco de su plan de saneamiento la Iglesia local eliminará de aquí a 2009 el 50 por ciento de sus cerca de dos mil empleos de plantilla.

En los próximos tres años, sus 260 parroquias acabarán fusionándose en 42 y también habrá que cerrar una tercera parte de las 375 guarderías de la diócesis. Genn dijo que el obispado se vio obligado a actuar en vista de la situación y explicó que el plan de ahorro recortará el presupuesto anual diocesano de aquí a 2009 en unos 70 millones de euros (85 millones de dólares), a unos 150 millones (180 millones de dólares).

En la diócesis de Essen, en la cuenca del Ruhr, viven cerca de un millón de católicos, de los cuales un 15 por ciento acude regularmente a la iglesia. Del obispado depende la organización católica de ayuda a América Latina Adveniat, que se financia con colectas realizadas en todo el país.

Auge de cultos étnicos en Francia.- Apenas conocidas hace 20 años, las iglesias de inmigrantes están lentamente haciéndose un lugar en el paisaje religioso de Francia. Pero, se enfrentan con obstáculos de funcionarios locales y quejas de parte de los vecinos. Existe más de un millón de protestantes en Francia, un país tradicionalmente católico de 60 millones de habitantes. Alguna vez luteranos y reformistas, los evangélicos son ahora más de un tercio de los protestantes, gracias en parte a la reciente llegada de africanos, haitianos y asiáticos.

Unas 250 “iglesias étnicas” funcionan tan sólo en las afueras de París, acogiendo a 36 mil negros evangélicos. Muchos provienen de la República Democrática del Congo, antiguamente llamada Zaire, pero también de Camerún, Costa de Marfil y otros países africanos. “Tenemos 15 nacionalidades en nuestra iglesia, incluyendo a algunas del Caribe, africanos francófonos, angloparlantes de Uganda y Nigeria, incluso algunos árabes conversos”, explicó Felicien Mas Miangu, pastor de La Asamblea Evangélica Le Rocher en Montreuil.

Francia, cuya política de separar la Iglesia del Estado puede volverse antirreligiosa cuando es aplicada por funcionarios incondicionalmente seculares, ha pasado dos años descubriendo quienes son en realidad estos cristianos evangélicos. A menudo sin ser religiosos ellos mismos, los funcionarios de menor categoría saben poco acerca de las denominaciones protestantes y a veces sospechan que cualquier cosa diferente al catolicismo puede ser una secta peligrosa.

Las desconocidas iglesias étnicas colmaron los titulares a comienzos de 2004 cuando dos publicaciones describieron a los evangélicos como “los aliados de Bush” y como “una secta que quiere conquistar el mundo.” El reverendo Jean-Arnold de Clermont, director de la Federación Protestante Francesa, dijo que los evangélicos eran “víctimas del daño colateral” de la confrontación entre Francia y su gran minoría musulmana, y de la hostilidad francesa para con la administración Bush.

Agencias