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Miércoles 18 de Octubre de 2017

Iglesias chilenas deben pedir perdón por silencio y apoyo a la dictadura de Pinochet

Así lo expresó el pastor chileno Eduardo Cid Cortés, secretario del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) para la región andina.

  • Sociedad    
  • 5 may 2006   

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“Las iglesias chilenas tienen pendiente la tarea de pedir perdón a la sociedad por haber mantenido silencio, o peor aún, por haber apoyado las acciones del gobierno militar del general Augusto Pinochet”, dijo el pastor chileno Eduardo Cid Cortés, secretario del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) para la región andina.

Cid, pastor de la Misión Evangélica Wesleyana, aseguró que fueron “muy pocas las iglesias que hicieron oír su voz profética en uno de los periodos más oscuros que vivió la sociedad chilena”.

Refirió que al retornar en 1990 la democracia en su país, con el gobierno del presidente Patricio Aylwyn, algunas voces plantearon en el seno de las iglesias la necesidad de pedir perdón, pero conforme pasó el tiempo, la idea se diluyó. “Ahora es tiempo de que la iglesia reconozca su error”, dijo.

Lamentó de otro lado que se haya perdido la urgencia del testimonio unido de las iglesias ante la sociedad “por celos de los líderes o por privilegiar el perfil denominacional”. Recordó que antes había una sola entidad representativa del pueblo evangélico, el Comité de Organizaciones Evangélicas (COE), y ahora existen cuatro, para desconcierto de las autoridades gubernamentales, que no sabén quiénes son los interlocutores más representativos.

Dijo que hay un problema cultural entre los evangélicos chilenos, su deseo de hacer prevalecer su imagen. “Pareciera que les interesara más el poder y no el deseo de servir a la comunidad”, estimó.

Incluso cuestionó los reclamos de los evangélicos por tener capellanías en las fuerzas armadas, hospitales y en cárceles. “No se ve con claridad el ‘para qué’ de las capellanías, pues algunas experiencias han mostrado que muchos líderes confunden la labor de asistencia espiritual con proselitismo”, agregó. Superar esas prácticas en el liderazgo evangélico nos va tomar muchísimos años más, advirtió.

Los evangélicos chilenos alcanzan el 16 por ciento de la población total. En reconocimiento al espacio que hoy ocupan en la sociedad chilena el gobierno del presidente Ricardo Lagos nombró al obispo metodista Neftalí Aravena como primer capellán evangélico del palacio presidencial La Moneda y creó el Día de las Iglesias Evangélicas que se celebrará por primera vez el 31 de octubre próximo; fecha en que las iglesias recuerdan la Reforma Protestante del siglo XVI.

Para Cid hay suficientes señales de una buena disposición hacia los evangélicos por parte del gobierno de la Concertación, que hoy preside Michele Bachelet, pero a su juicio, falta una mayor apertura de los líderes evangélicos y un deseo genuino de dar un testimonio unido ante el país.

Foto: M. Quintero

alc