nav
Jueves 14 de Diciembre de 2017

Iglesia con orientación cristiana abre un espacio para la comunidad gay en Bogotá

Luis Camilo Laborde empezó hace un año solo, precisamente el día en el que se celebraba el Orgullo Gay. Salió a marchar con su atuendo de pastor y una pancarta que anunciaba su iglesia, con pocas cuadras andadas se dio cuenta de que algunas personas se le empezaron a sumar y a pedirle información.

  • Sociedad    
  • 3 jul 2006   

¿Qué sientes con esta noticia?

Aunque poco se habla en medios seculares acerca de la espiritualidad de los homosexuales, la revista Carrusel, que circula todos los viernes con el diario El Tiempo en Colombia, dedicó un impactante espacio a este tipo de creyentes, a quienes por razones doctrinales, se les cierran las puertas en el común de las congregaciones.

De este modo, el periodista Julián Isaza entrevistó a Luis Camilo Laborde, pastor, artista, cantinero y homosexual, quien es a su vez la cabeza de la única iglesia de orientación cristiana gay en Bogotá; un lugar, en el que se retan lo tradicional y lo establecido que lleva por nombre La Puerta.

Es de aclarar, que las líneas que se pueden leer a continuación, son la transcripción al pie de la letra, de lo que se publicó, en días pasados por la revista Carrusel de El Tiempo, un importante diario de amplia circulación en Colombia y de múltiples visitas en la web, de parte de importantes agencias de noticias a nivel mundial.

La verdad, vale la pena conocer este artículo completamente, dado que en Colombia los problemas de competencia y desunión entre Iglesias son bastante comunes y esto simplemente muestra los verdaderos puntos a los cuales los verdaderos creyentes deben llegar.

Encontramos una Iglesia en Bogotá que Abre un Espacio para la Comunidad Gay

Luis Camilo Laborde, es pastor, cantinero, artista y homosexual. Es la cabeza de la única iglesia de orientación cristiana y a su vez gay en Bogotá, un lugar en el que se retan lo tradicional y lo establecido. Se llama La Puerta y es para ellos un refugio.

La última oferta para quienes tienen una identidad sexual que va en contravía de los designios de la mayoría de comunidades religiosas, que ahora construyen su espacio y forman su patrimonio espiritual al margen de lo convencional.

La Puerta nunca será lo que parece. Queda en un bar, pero es una iglesia. Un pequeño aviso en la entrada de una casa del barrio La Candelaria dice que el lugar se llama Müeller, pero solo de lunes a sábado, porque los domingos es otra cosa. Los domingos el propietario, Luis Camilo Laborde, deja su pinta de civil-bohemio, la cambia por un clerigman (atuendo de curas y pastores) y se apresta a recibir a su rebaño.

La prédica comienza con un puñado de hombres y mujeres con Biblia en mano y con tres chicas que se paran frente a un atril, para cantar con una afinación solo entendible desde la permisividad del aficionado. No es un concierto, pero sí una alabanza que pasa a capella y con entusiasmo por el recinto que aún tiene un leve aroma a tabaco, mientras que dos hombres jóvenes escuchan abrazados y aderezan el momento con un corto beso que se repite con intermitencia mientras el pastor sigue en su ceremonia.

Las tres coristas son lesbianas, igual que las otras dos que atrás le prestan atención a un pasaje de la Biblia. Son hombres y mujeres profundamente religiosos y sí: gays con la misma profundidad. “Orgullosamente gays”, según sus propias palabras y que vienen al lugar domingo tras domingo a alabar a su Dios, a rezar un poco y a escuchar a Luis Camilo, que a veces se inventa las prédicas más originales y canta verdades en auténticos actos teatrales, que no solo hablan del mundo gay, sino, en efecto, del mundo.

Fernando, otro de los asistentes, se para porque quiere decir lo suyo, quiere compartir un texto religioso y luego hacer una reflexión. Este hombre de saco ceñido que define su magro cuerpo y pelo esponjado con un toque medio vintage, pertenece a esta iglesia casi desde su inicio (un año) y delante de todos lanza una controvertida afirmación: “no sabemos si Jesús era heterosexual, homosexual o bisexual”, dispara y añade: “lo único cierto es que lo que nos quería enseñar era el amor y a aceptarnos a nosotros mismos”.

Pastor de Otras Ovejas

Así son las cosas por acá: diversas. El grupo de señoritas que cantaban estaba constituido por una punk con una larga cresta rosada, una jovencita con un estilo muy masculino y una tercera muy femenina. Delante de ellas, la casi docena de asistentes cubría todas las edades, desde hombres canosos y entrados en décadas hasta universitarios. Todos cierran los ojos, murmuran oraciones, aplauden, se funden en una plegaria, celebran su fe y corroboran sus identidades entrelazando los dedos con los de su pareja.

Luis Camilo Laborde empezó hace un año solo, precisamente el día en el que se celebraba el Orgullo Gay. Salió a marchar con su atuendo de pastor y una pancarta que anunciaba su iglesia, aún sin integrantes. Con pocas cuadras andadas se dio cuenta de que algunas personas se le empezaron a sumar y a pedirle información.

Desde entonces el número de visitantes regulares ha pasado de dos a 20 e incluso el año pasado ofició un matrimonio de una pareja del mismo sexo (que no tiene validez legal). Pero la historia es más larga, pues este pastor cuenta que su vocación comenzó cuando tenía 19 años.

Se vinculó a varias iglesias, pero según cuenta, su condición sexual le impidió continuar, pues si bien se sentía identificado y tenía centrada su vida en la religión, el homosexualismo es condenado y más aún para un pastor, por lo que decidió retirarse de ellas y “mantener la honestidad conmigo mismo”, asegura.

El prejuicio no hace parte de su vida, pues encima tiene una actividad impensable: es cantinero. Sí, aunque no bebe, atiende su propio bar. El mismo lugar donde funciona La Puerta, el mismo en el que entre cerveza y cerveza se convierte en un espacio de conversación, consejos y hasta exposiciones (también es artista).
¿Cómo se combina un pastor con un cantinero? Vaya uno a saber, pero Luis dice que puede ser parte de lo mismo, pues en ambos oficios se exige ser un buen escucha e incluso tener algo de psicólogo.

“Nunca he tenido problemas con lo que soy, los problemas son de los demás”, reta Luis con una expresión radiante propia del que se siente libre. Y es cierto, pues si bien su iglesia puede estar por fuera de la comunidad cristiana formal, él se lanzó por su propia alternativa, en un acto que a los ojos de cualquiera puede ser rebeldía, pero de enorme valor para sus iguales, pues de lo que Luis se dio cuenta el año pasado en ese Día del Orgullo Gay, es que muchas de las personas de esta comunidad “tienen una sed de Dios increíble”, que difícilmente pueden saciar en otras partes. Lo que se confirma al observar el fervor con el que rezan los asistentes dominicales.

Seguramente la exposición de la comunidad gay se ha incrementado en los medios, pero desde ángulos y lugares comunes. El estereotipo ha recorrido la pantalla, en el caso de los hombres, como los personajes ‘chistosos’ de las telenovelas y en el de las mujeres casi como ‘objetos’ erotizantes (las chicas que se dan un beso o lo insinúan en una portada y las mujeres fatales que usan su sexualidad para alborotar la hormona masculina).

Pero también se conoce la rumba, la vida nocturna y hasta ahora se ha empezado a hablar sobre el activismo y la igualdad de derechos. Sin embargo, de lo que nada se sabe es sobre su espiritualidad y de las formas que tienen para vivirla.

La Historia de las Coristas

Simonne, Diana y Catalina, las encargadas del coro en La Puerta, se excluyeron a sí mismas de sus comunidades religiosas, en el momento en el que evaluaron la incompatibilidad de sus opciones sexuales con los mandatos de sus iglesias, que por demás sirvieron de encuentro para Diana y Catalina, que se enamoraron cuando iban a la misma congregación hace dos años y medio.

Simonne ataca diciendo que se sentía aislada y observada, al igual que sus dos compañeras. “No podía creer que Dios me rechazara por amar”, dice con apasionamiento y extrañeza. Y Diana explica que en esos momentos “uno se cree el video de que lo que siente está mal y es pecado y se llena de culpabilidad”.

Sin embargo, las tres fueron muy conscientes en sus momentos de que eran las reglas y las creencias de sus iglesias y que para pertenecer a ellas debían someterse, por lo que decidieron retirarse. Pero no fue fácil, pues en el caso de Catalina, que llevaba diez años, el desprendimiento fue complicado y pasó algún tiempo buscando nuevas opciones, pero no encontró ninguna que se acercara a sus convicciones hasta que dio con La Puerta.

Ahora Catalina y Diana se sienten mucho más conformes con ellas mismas, se sientan cogidas de la mano y se lanzan tiernas y libres miradas en una cafetería. Mientras que Simonne, que por el momento no tiene pareja, expresa su posición con una serie de simbolismos en su ropa, con un triángulo remachado a la solapa de su chaqueta con una nodriza que identifica a la comunidad gay, con botones que muestran a hombres y mujeres como referencias del amplio espectro de identidades sexuales existentes.

Hoy, libres de toda culpa y cómodas con sus decisiones, miran al pasado e identifican una problemática contra la que luchan brindando apoyo a otros jóvenes, que seguramente pasaron o pasan por la misma situación.
Arman conversatorios al margen de la religión que apuntan a extinguir imaginarios erróneos, incluso con humor e ironía se inventan reuniones tituladas ‘el roscón tiene su encanto’ o ‘¿quiere arepa rellena?’, todo para quitarles la connotación negativa a expresiones y palabras que discriminan y agreden. La posición espiritual para ellas es clara, pues las tres dicen amar profundamente a Dios y, como asegura Simonne, “nunca creí realmente que él fuera tan obtuso como para no quererme por lo que soy”.

¿Qué Opina la Iglesia Cristiana?

Carrusel consultó con Henry Rodríguez, pastor perteneciente a la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, cuál es la posición de esta comunidad frente al homosexualismo y la existencia de ceremonias cristianas para gays.

– “El homosexualismo es una práctica muy antigua y la podemos evidenciar con lo que pasó en Sodoma y Gomorra. Es así como el homosexualismo ha venido de generación en generación, como un degeneramiento de los sexos por causa del pecado y del abandono de Dios.

El apóstol Pablo en la epístola a los romanos afirma que: “por lo cual Dios los abandonó a los deseos de su depravado corazón, a los vicios de la impureza: en tanto grado que se deshonraron entre ellos mismos sus propios cuerpos… por eso los entregó Dios a pasiones infames, pues sus mujeres invirtieron el uso natural, en el que es contrario a la naturaleza. Del mismo modo también los varones desechando el uso natural de las mujeres se abrazaron en amores brutales unos con otros” Rm 1:24-27(trd. Vulgata Latina).

– “En sí todas las iglesias cristianas deben predicar la palabra de Dios a todas las personas, incluyendo los gays. Pero eso implica el abandono de dicha práctica porque “el que esta en Cristo nueva criatura es” (2 Cor. 5:17). Pero una iglesia ‘cristiana gay’ se sale del contexto bíblico, esto iría en contra de lo que dice el apóstol Pablo a los corintios: “ni los afeminados ni los homosexuales, ni los que se echan con varones heredarán el reino de Dios”.

– “El apóstol Pablo a Timoteo le hace un listado de los requisitos para ser un obispo: irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al vino, ni amigo de peleas, etc. Para concluir, la Biblia no registra ningún siervo de Dios que fuera homosexual. Antes en las leyes levíticas tenían normas que los expulsaban y, en algunos casos, llegaban hasta la muerte de ellos”. (Fin)

La verdad, cada vez es más común ver la penetración gay en cada una de las áreas sociales; sin embargo, la religión aún no había sido tocada por este tipo de personas, hecho que pone a pensar seriamente en el verdadero propósito y enfoque de la iglesia como luz del mundo y sal de la tierra; en otras palabras, debemos llegar a ser una verdadera alternativa par estas “Tribus Urbanas”, un motivo para unirnos, prepararnos y tocar a los que verdaderamente lo necesitan, en lugar de debatirnos entre polémicas, doctrinas y líos denominacionales.

Tomado de Revista Carrusel / Diario el Tiempo
Adaptación: Germán “Chote” Garavito

——————————————————
Nota del Editor:

NoticiaCristiana.com no necesariamente está de acuerdo con todas las noticias publicadas. Nuestro objetivo de informar es el que nos mueve a publicar dichas noticias y es usted quien debe crear su propia opinión de los hechos expuestos en estos artículos.

Extraído del texto “Quienes Somos”, Párrafo 4.

——————————————————