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Miércoles 13 de Diciembre de 2017

Evangélicos analizan aplicación de la pena de muerte en el Perú

Se inicio un ciclo de Foros organizado por la Asociación AEQUUS que pone a discusión la postura que se debe tener desde un punto de vista cristiano evangélico sobre la aplicación de la Pena de Muerte en el Perú

  • Sociedad    
  • 28 sep 2006   

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El Presidente de la Unión Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP) y dos Rectores de Facultades Teológicas Evangélicas inician el ciclo de Foros organizado por la Asociación AEQUUS que pone a discusión la postura que se debe tener desde un punto de vista cristiano evangélico sobre la aplicación de la Pena de Muerte en el Perú. En la presentación el Vicepresidente de AEQUUS, Sr. Jorge Márquez Chahú, señaló que la Iglesia evangélica tiene el reto hoy de responder a los diversos problemas sociales y políticos desde su perspectiva cristiana y que el propósito del ciclo de Foros es la creación de un espacio de diálogo que conlleve a ello.

Añadió también que el tema de la pena de muerte es de conciencia social, en este momento de la historia donde el desarrollo de los derechos humanos se ha extendido como bandera universal, pero donde al mismo tiempo la degradación de la vida y condición humana esta sumamente deteriorada, lo que a la luz de la teología podríamos denominar “estructuras de pecado”, es decir dinámicas sociales y culturales en severa contraposición con los mandatos de Dios.

Como primer expositor el Dr.

Francisco Cerrón, Rector de la Facultad Teológica Latinoamericana de la Alianza Cristiana, luego de discurrir sobre las argumentaciones a favor y en contra desde perspectivas seculares y cristianas, señaló que debemos responder a este tema complejo con conocimiento y convicciones bíblicas claras. Puntualizó que “la pena de muerte fue establecida por Dios en Génesis Cap.9 en el pacto con Noé y la humanidad que descendía de él” Añadió que “el mandamiento dado a Noé precede la ley mosaimuerte como Romanos 13:3-4 la autoridad lleva la espada para castigar”. La espada servía, sirve y servirá para matar. En resumen concluyó que la evidencia mas clara apoya la aplicación de la pena capital como no solamente permisible sino obligatoria en los casos de asesinato premeditado. Terminó aclarando que la pena de muerte se debe utilizar sólo en un número limitado de casos, donde existe certidumbre total del crimen. Sobre la situación de la Iglesia señaló que ésta no estaba respondiendo a los requerimientos de la sociedad y que debemos alejarnos de respuestas simples como “Cristo es la respuesta”.

Por su parte el Rev. Robert Barriger (Presidente UNICEP y Pastor de la Misión ca y por tanto parece ser un principio universal que es válido y aplicable hoy como lo era en el tiempo de Noé. No existe algún versículo que anule la pena de muerte para el mundo hoy”.

“Hay textos que claramente validan la aplicación de la pena de Cristiana ”Camino de Vida”) mencionó que se debe partir de que “hemos sido creados por Dios y por lo tanto todos somos iguales. No existen razas superiores, ni personas superiores a otras”,”Toda vida tiene valor, porque Dios es quien dio la vida. Sabiendo dicho valor es que El ha puesto ciertos principios sobre la vida. Entre estos principios está el de Génesis 9:6 “el que derramare sangre de hombre por el hombre su sangre será derramada porque a imagen de Dios es hecho el hombre” En el Antiguo Testamento están los mandamientos uno de los cuales es “No Matarás”, la traducción del hebreo es no te convertirás en asesino, es decir, no derramarás sangre de una persona porque ésta ha sido creada a la imagen de Dios.

Pero tan fuerte es el juicio de Dios que El mismo dice “si alguien derrama la sangre de una persona su sangre será derramada”. En el nuevo testamento Jesús dijo que El no vino para abolir la ley sino para cumplirla. El gobierno puede utilizar la espada (Romanos 13:4) para proteger la sociedad. Se preguntó también qué pasa si alguno se arrepiente de su acto, en este caso recibirá el perdón de Dios pero tendrá que aceptar las consecuencias de su acto. Recordemos el principio de la siembra y la cosecha. Por lo tanto, sostuvo, estoy de acuerdo con la aplicación de la pena de muerte cuando la justicia es justa.

En casos extremos se debe aplicar la pena es decir cuando los asesinos son avezados o de carrera. En vez de ser una carga al Estado si debería el gobierno aplicar la pena de muerte. La Biblia habla del derecho del ciudadano, de cuidarse y autodefenderse mas no de vengarse, por ejemplo Exodo 22:2. Muchos de los países que abolieron la pena de muerte y que la llaman pena de países no civilizados son los que aceptan el aborto, la eutanasia u otros, lo cual contradice su supuesta defensa de la vida. Finalmente añadió que aunque se está debatiendo la pena de muerte en esta nación, más se necesita de una reforma judicial, una justicia justa. Cuando hay justicia justa el pueblo vive en paz.

En la tercera y última exposición el Ps. Carlos Paredes (Rector de la Facultad Teológica de Lima y Ps. Iglesia Emmanuel) recordó que Dios establece principios y estos no cambian desde la época Edénica, luego de la caída del hombre los principios se mantuvieron y vivió bajo la ley de su conciencia. Desde allí la conducta del hombre fue quebrantando los principios y sufriendo las consecuencias de ello. Allí es donde viene Génesis 9:6. La ley dada por Dios termina siendo una letra muerta porque el hombre siguió quebrantando los principios de Dios y por consiguiente sufriendo las consecuencias.

Aún en la etapa restauradora con Cristo los principios se mantienen y el hombre sigue quebrantándolos acarreando sus propias consecuencias. El pecado no ha menguado con la aplicación de la pena de muerte, que es un acto de justicia, un acto de la manifestación del amor de Dios y un acto de la protección de Dios al principio de la vida. En estos días se discute sobre la pena de muerte, otros solicitan la castración. No es una solución ni una, ni otra. En el caso de la castración química puede traer una depravación mayor del individuo. La respuesta la tiene la Iglesia, trayendo el cielo a la tierra, es decir, trabajando el proyecto de Dios que es traer a los individuos de la ley escrita a la ley del espíritu que vivifica, que cambia.

La gran oportunidad de la humanidad está en los hombres nacidos de nuevo que no quebranten los principios. Finalmente concluyó que la justicia de los hombres es como trapos de inmundicia a los ojos de Dios de allí tantos errores cometidos por ella y fue contundente al finalizar diciendo que: “cuando Dios le dicta la pena de muerte a alguien ninguna Corte Suprema lo podrá salvar”.

El evento fue moderado por el Ps. Alejandro Taboada de la Alianza Cristiana de Surco y se mencionó que se realizarían tres encuentros más que próximamente serían anunciados

Agencia Orbita