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Jueves 14 de Diciembre de 2017

El asesino de la escuela Amish: “Estoy lleno de odio hacia mí mismo y hacia Dios”

El asesino de la escuela amish, estaba “lleno de odio, hacia mí mismo y hacia Dios”, según sus propias notas que se han hecho públicas, planeaba violar a las niñas durante el secuestro.

  • Sociedad    
  • 10 oct 2006   

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“Estoy lleno de odio, hacia mí mismo y hacia Dios”, afirmó Charles Carl Roberts, el asesino de cinco niñas en una escuela rural de la comunidad amish de Pensilvania, en las cartas de despedida que escribió a su familia antes de la matanza.

Roberts, de 32 años, irrumpió este lunes en la casa escuela de la comunidad de Bart Township, a un centenar de kilómetros de Filadelfia, ordenó la salida de los alumnos varones y de las maestras y después ató y alineó ante la pizarra a las niñas, a las que disparó en la cabeza, como si de una ejecución se tratara.

A continuación, se suicidó.

LAS NOTAS DE ROBERTS
El comandante de la Policía de Pensilvania, Jeffrey Miller, reveló este martes el contenido de algunas de las notas que Roberts dejó a modo de despedida, en las que este transportista alude, como motivo de sus actos, a la muerte hace nueve años de su hija Elise, que nació prematuramente y sólo vivió veinte minutos.

“Estoy lleno de odio, hacia mí y hacia Dios, y de un vacío inimaginable que parece que cada vez que hago algo divertido pienso en que Elise no está aquí para compartirlo con nosotros y vuelvo a la ira”, escribió Roberts.

“No sé cómo hacer frente a todos estos años. No te merezco, eres la mujer perfecta y mereces algo mucho mejor. Tenemos muchos recuerdos bonitos además de la tragedia de Elise. Esto cambió mi vida para siempre y no he vuelto a ser el mismo desde entonces, ya que me afectó de una manera que nunca pensé que fuera posible”, explicó Roberts en una de las misivas, dirigida a su mujer.

En otra nota que dejó en su casa, antes de dejar a sus tres hijos en otro colegio y perpetrar la matanza, el transportista aseguraba que tenía “sueños recurrentes de querer abusar de niñas”.

Roberts se hizo fuerte en la escuela obstruyendo las puertas con tablones y cuando la Policía llegó, avisada por una de las profesoras, amenazó con disparar si los agentes no se marchaban en menos de un minuto. Entonces abrió fuego y la Policía entró por las ventanas, a lo que el asesino respondió disparando en la nuca a las niñas.

ABUSOS SEXUALES
Miller declaró en la rueda de prensa que Roberts pudo haber pensado en abusar sexualmente de las diez alumnas. En poder del asesino se hallaron dos tubos de crema lubricante, tablas de madera, cinta aislante, cables y tornillos que hacen pensar a las fuerzas de seguridad que las iba a atar para atormentarlas, según Miller.

Además, las fuerzas de seguridad han descartado que eligiera intencionadamente el hecho de que sus víctimas fueran amish y más bien eligió ese colegio porque representaba un blanco fácil. “Se trataba de un hombre profundamente trastornado pero de una forma en que la gente no se daba cuenta…era cuestión de tiempo que fuera a cometer algo”, indicó Miller.

Las niñas fallecidas tenían edades entre siete y trece años, mientras que las cinco supervivientes tienen entre seis y trece. Roberts, quien según su familia tenía un comportamiento aparentemente normal, no tenía antecedentes penales, según la policía.

Un periódico de la zona, el Lancaster Era reproduce hoy unas palabras de la esposa de Roberts, Marie, en las que asegura que su marido era “cariñoso, solidario y muy atento. Tenía todo lo que uno quisiera y más”.

ACPress.net