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Miércoles 18 de Octubre de 2017

Renacimiento pentecostal

De acuerdo con un estudio, el 23% de los cristianos que viven en Estados Unidos se consideran “renovadores”, y uno de cada 20 dice pertenecer a una iglesia pentecostal y el 20% se consideran carismáticos, incluyendo a tres de cada 10 católicos.

  • Sociedad    
  • 24 oct 2006   

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“Cada quien interpreta los textos bíblicos a su manera, y por eso se dan tantas denominaciones de iglesias y de religiones. Pero en lo que uno tiene que estar de acuerdo es en que Dios sólo hay uno, que es todopoderoso y omnipresente”, defiende John Toro, pastor de la Iglesia Pentecostal Unida Latinoamericana de Santa Bárbara.

Con 2,100 millones de creyentes, la confesión cristiana es la más extendida por el mundo, seguida por el islam, con 1,300 millones de adeptos.

Entre quienes reconocen la divinidad de Jesucristo, la mitad se consideran católicos, aunque en Estados Unidos esta práctica sólo se refleja en uno de cada 10 habitantes, y donde el 70% de ellos son latinos.

En las últimas cuatro décadas, “el pueblo hispano le ha dado a este país el 71% de los feligreses católicos”, mantiene la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (CCB), luego de producirse “una nueva ola de inmigrantes” procedentes de Latinoamérica y en la que el 50% tiene menos de 25 años de edad.

Sin embargo, el movimiento pentecostal —considerado el más dinámico en la actualidad—, y los denominados grupos carismáticos “están reformando literalmente la cara del cristianismo”, según Luis Lugo, director del Pew Forum.

De acuerdo con un estudio realizado por esta organización, el 23% de los cristianos que viven en Estados Unidos se consideran “renovadores”, y uno de cada 20 dice pertenecer a una iglesia pentecostal y el 20% se consideran carismáticos, incluyendo a tres de cada 10 católicos.

Entre los protestantes, el 30% se identifica con alguna de estas prácticas que mantienen puntos de vista socialmente conservadores.

“Estos grupos que estamos viendo crecer tienen un fervor religioso con el que tienden a esperar cambios en la conducta humana debido a su alto compromiso de fe”, indica Edwin Hernández, director del Centro para el Estudio de la Religión Latina de la Universidad de Notre Dame, en Indiana.

“En muchas iglesias se espera que se elimine todo tipo de adicción, como pueden ser las drogas, el alcohol o fumar, y a esa conducta es a lo que llaman el aspecto milagroso sobre cómo una persona puede cambiar”, añade el experto. “Ese modo de vivir hace atraer a la gente a la religión”.

“Se busca sobre todo una renovación en la persona, porque ese cambio interno que se produce es una cercanía de Dios al hombre”, sostiene Rosali Varela, miembro de la iglesia Misión Cristiana, de Los Ángeles. “En ese sentido, la Biblia es un mapa que nos deja saber lo que le agrada a Dios”.

Según los analistas, sólo el 12% de los inmigrantes que llegan a este país no profesan la religión católica. Sin embargo, y aunque constatan que el aumento de fieles se ha producido en todas las iglesias, reconocen que “se está produciendo un fenómeno de forma sorprendente con base en una naturaleza sociológica” a la hora de que un mayor número de católicos se inclinen hacia las confesiones pentecostales una vez que llegan a territorio de Estados Unidos.

“El fenómeno de la transición de la fe es un proceso que ocurre aquí y los factores que contribuyen a él son varios”, dice Hernández. “Pero especialmente se da porque hay una crisis bastante seria en el catolicismo latino, donde hacen falta más sacerdotes hispanos”.

Aunque el desarrollo de la pastoral hispana ha crecido de forma constante en los últimos 30 años, “el proselitismo se ha producido durante varias décadas porque había un número limitado de templos católicos”, mantiene Alejandro Aguilera-Titus, director asociado del Secretariado para Asuntos Hispanos de la CCB.

“Los obispos tienen que multiplicar sus esfuerzos y sabemos que hay mucho por hacer y que hacen falta más templos, porque la presencia sobrepasa a la respuesta. Cuando una parroquia no ofrece servicios en español, las personas buscan orar con otros grupos”, añade el sacerdote. “Ahí es donde tienen un impacto al que nosotros no llegamos, pero también sabemos que en los lugares donde está la Iglesia Católica, su éxito de proselitismo es mucho menor”.

La Arquidiócesis de Los Ángeles, que comprende también a los condados de Ventura y Santa Bárbara, opera un total de 287 parroquias para un estimado de 4.4 millones de católicos en la región, luego de que a nivel nacional la Iglesia Católica ha “seguido un plan estratégico para no tener que construir más iglesias, sino crear más espacios y servicios para dar la bienvenida en las que ya existen”.

Para Antonio Tilson, pastor de la iglesia Misión Cristiana, la confesión católica “ha sido la que ha ido adoptando el estilo de la evangélica hablando más claro y cantando más”, para evitar perder fieles en las comunidades donde no tienen presencia o sacerdotes que hablan español.

“Pero lo que pasa es que la Iglesia Católica no se ha tomado el tiempo de enseñar la Biblia uno a uno y, en cambio, nosotros tratamos de que cada persona entienda la palabra de Dios para que la fortalezca”, añade el pastor.

Otro de los factores que determinan el crecimiento de los grupos pentecostales, de acuerdo con los expertos, son los beneficios ofrecidos a los fieles y en donde, según estudios de la Universidad de Notre Dame, “los no católicos reciben dos veces más que los que van a templos católicos”.

“Muchas iglesias juegan un papel de servicio social en ayuda económica o en asuntos como conseguir empleo, vivienda, ropa o alimentos”, dice Hernández.

“Este factor nos indica que también ayuda a contribuir al crecimiento y a la conexión de atraer a las personas”, agrega.

“El pueblo latinoamericano viene de una cultura católica y uno puede ir a esos grupos a que le echen la mano, pero eso no se traduce en que los fieles tengan que dejar su fe católica”, defiende por su parte Aguilera-Titus.

Sin embargo, hay creencias arraigadas en la fe de cada feligrés que terminan acogiéndose a la confesión con la que más se identifican personalmente, pese a que el creyente haya crecido en el ambiente de otra religión diferente.

Es el caso del reverendo Alejandro Escoto, quien a los 19 años abandonó el catolicismo al no sentirse aceptado por su condición sexual.

“Fue difícil para mí, porque algunos sacerdotes me decían que tenía que cambiar si no quería ‘ir al infierno’, pero finalmente comprendí que Dios acepta a todas las personas y me ama como soy, porque Jesús murió por mis pecados y no por mi sexualidad”, dice el pastor de la Iglesia Metropolitana Comunitaria de West Hollywood. “Uno trata de encontrar siempre el lugar más cómodo que espiritualmente está buscando”.

La Opinion