nav
Jueves 23 de Noviembre de 2017

Mató a su madre y espera que lo perdone Dios

“No sé lo que hice, confiesa, estoy convertido en el peor hijo del mundo”. De todos modos afirma estar confiado en que Dios lo perdonará, “porque todo pecado es perdonable, menos blasfemar contra Jehová”.

  • Sociedad    
  • 15 ene 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

La causa de este doble crimen que tiene conmovido al municipio de Siuna, Atlántico Norte fue la droga y la ignorancia. Marcos es iletrado y trabajaba de jornalero en la zona.

Asegura que cometió el crimen porque sus padres lo habían corrido del hogar por los problemas de drogas. “No sé lo que hice, confiesa, estoy convertido en el peor hijo del mundo”. De todos modos afirma estar confiado en que Dios lo perdonará, “porque todo pecado es perdonable, menos blasfemar contra Jehová”.

Aunque sus compañeros de celda lo califican como un monstruo y hasta lo golpean, él asegura que el hecho de estar vivo y con salud es una señal que Dios lo perdona, y por eso pone mucha atención a las sesiones de evangelización que llevan los misionero que visitan la cárcel.

Este joven asegura que el día que decapitó a sus padres no sabía lo que hacía; “Estaba loco por causa de la marihuana y hoy estoy arrepentido”, repite. Sobre su padrastro, Meneses, dice que a veces entraban en discusión porque éste lo regañaba por no ayudar en las labores agrícolas.

Marcos no sabe una letra; ahora dice que quiere aprender a leer y convertirse en evangelizador dentro de la cárcel.

De llegar a serlo, su misión prioritaria sería llevar un mensaje a la juventud para que se abstengan de traficar y consumir drogas, porque las consecuencias son fatales.

El juicio del doble parricida está señalado para el próximo 5 de febrero en el juzgado penal de Siuna, ubicado a 300 kilómetros al noroeste de la capital.

alc