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Domingo 20 de Agosto de 2017

Benedicto XVI preocupado por avance de Iglesias pentecostales y carismáticas en América Latina

El presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, aseguró que el rápido crecimiento de estos grupos religiosos es un “cuestionamiento de conciencia pastoral”.

  • Sociedad    
  • 7 feb 2007   

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El Papa Benedicto XVI tiene una gran preocupación por el fuerte avance de las Iglesias pentecostales y carismáticas en América Latina, reveló el cardenal Walter Kasper. El presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, aseguró que el rápido crecimiento de estos grupos religiosos es un “cuestionamiento de conciencia pastoral”.

Este cuestionamiento, señaló, es para los católicos, sobre todo para los obispos y sacerdotes en la región.

Dijo que “En América Latina no tenemos problemas con iglesias cristianas históricas, el problema son estos nuevos movimientos y comunidades pentecostales carismáticos que no tienen larga tradición, no tienen una doctrina desarrollada y a menudo, son muy agresivos”.

Reveló que, de acuerdo con reportes de El Vaticano, estas agrupaciones generan problemas a la Iglesia Católica porque están propiciando una salida masiva de fieles y esto, “es un nuevo reto que debemos afrontar. He hablado con los obispos de América Latina y les he dicho que este reto es una demanda de conciencia pastoral para nosotros, debemos preguntarnos por qué estos fieles dejan nuestra iglesia, qué falta según ellos en nuestra iglesia”, estableció.

Insistió en la importancia de saber qué esperan los de esas comunidades pentecostales, porque quizás los católicos pueden poner en marcha una renovación pastoral, no en la sustancia porque hay cosas imposibles de cambiar. Según Kasper en algunos países el tema es grave y puso como ejemplo Brasil donde, sostuvo, cada año el uno por ciento de los fieles católicos dejan la Iglesia para integrarse a alguna de esas sectas.

“Hablé con el Papa actual sobre este problema, está muy preocupado porque desde siempre la religión católica era, por así decir, un cimiento de cohesión para América Latina pero ahora las sectas son un problema político y social”.

“Debemos estar más atentos a las necesidades sociales de esta gente que a menudo deja la Iglesia Católica porque reciben promesas de dinero de parte de las sectas; no se trata en realidad de dinero sino de atención hacia sus problemas sociales y familiares”, dijo el cardenal Walter Kasper.

Agencia Orbita