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Martes 22 de Agosto de 2017

¿Qué cree Dios de la homosexualidad?

La homosexualidad en general y otras desviaciones sexuales eran austeramente castigadas en los tiempos del Antiguo Testamento- se expulsaba y se apedreaba a los culpables en público, etc.

  • Sociedad    
  • 27 feb 2007   

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La homosexualidad en general y otras desviaciones sexuales eran austeramente castigadas en los tiempos del Antiguo Testamento- se expulsaba y se apedreaba a los culpables en público, etc. Está claramente especificado en la Biblia la severidad con que Dios castigaba estas perversiones sexuales (Lev. 18.22 y 20.13). Eso, antes de la complexión del Ministerio de Cristo en la Tierra.

Ahora la cosa ha cambiado con respecto a ciertos pecados que si bien aberrantes ante Dios, no son tan nocivos para la sociedad como el homicidio o el robo.

Cristo murió y resucitó por el homosexual al igual que por el criminal y por el ladrón. A todos Dios les proporciona la manera de arrepentirse. Unos, de acuerdo con la justicia de las autoridades (quienes son todas colocadas como autoridades por Dios) merecen la muerte (separación de Dios por la eternidad en el infierno) y a éstos se les predica el Evangelio en la soledad de una celda y a otros en la libertad de su diario vivir (el homosexual o lesbiana).

Todo pecador está muerto ante Dios a no ser que a su debido tiempo se arrepienta de sus hechos y busque salvación a través del sacrificio magno de Cristo… ¡pero muertos estabamos TODOS antes de venir a Cristo!

En el Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo llama la homosexualidad y el lesbianismo “la última expresión de la rebelión contra Dios.

Cuando las personas cambian la verdad de Dios por una mentira, y comienza a adorar a la criatura en lugar de al Creador, son entregados al mal. Cuando todos los valores se invierten, y aparece la anarquía moral, los hombres se encienden “en su lascivia unos con otros”, al igual que las mujeres unas con las otras”. El resultado será que ellos recibirán en sus propios cuerpos el castigo de sus acciones (Romanos 1.22-27).

Una mentirilla, un crimen en primer grado, un estupro, la participación en una orgía y el robo de un lápiz son todos pecados que nos mantendrían alejados del cielo a no ser por la gracia de Dios mostrada en el sacrificio de Cristo en la Cruz.

Es el hombre quien coloca clasificación al pecado. La Biblia establece que “la paga del pecado es la muerte”. Cualquier pecado trae consigo la separación eterna de Dios. Note que la Biblia no establece clasificación.

Hoy que el pecador tiene el temor de los tiempos, debemos tratar de alcanzar a esos esclavos del pecado: sexo, mentira, robo, crimen, estupro, malversación, rencor, corrupción, racismo, etc. Todo pecador está dentro de nuestro objetivo. ¡Vamos, a ganar las almas para Cristo! ¡Todavía hay tiempo!.

Por Lic. Dawlin A. Ureña.

Agencia Orbita