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Viernes 17 de Noviembre de 2017

Fraude con licencias de viajes religiosos a Cuba

La fiscalía federal encausó a dos hombres por solicitar licencias de viaje a nombre de iglesias inexistentes, lo cual permitió el viaje de ”miles” de cubanoamericanos.

  • Sociedad    
  • 2 mar 2007   

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En lo que constituye el primer caso judicial contra los viajes fraudulentos a Cuba por parte de organizaciones religiosas, la fiscalía federal encausó a dos hombres por solicitar licencias de viaje a nombre de iglesias inexistentes, lo cual permitió el viaje de ”miles” de cubanoamericanos.

Tras poco mas de un año de investigaciones, las autoridades concluyeron que Víctor Vázquez y David Margolis, ambos residentes del condado de Broward, conspiraron para crear un plan que violó la regulaciones de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), al conseguir que ésta emitiera permisos de viajes a Cuba a por lo menos tres iglesias inexistentes, lo que significó que unas 4,500 personas pudieran ir a la isla en un período de dos años.

Además, a través de un agente encubierto y un informante confidencial, las autoridades aparentemente confirmaron que bajo el manto religioso en Super Cuba, una agencia de viajes de Hialeah, se vendían los pasajes a la isla a quienes no tenían derecho a viajar.

”El 26 de enero del 2007, un oficial encubierto se dirigió a Super Cuba, y al preguntar sobre los viajes dijo que nunca había estado en la isla, que no tenía familia allí, y que no cumplía los requisitos para obtener el permiso bajo las regulaciones actuales.

Un funcionario de Super Cuba le aseguró que el detalle no constituía un problema, y que podía viajar con una licencia religiosa”, afirmó el agente especial de la Oficina de Inmigración y Aduanas Daniel Flores en una declaración jurada entregada a un juez en Broward.

La declaración precisa que los dos acusados obtuvieron las licencias de viaje para religiosos a través de una compleja red de apartados postales y direcciones ficticias en la Florida y fuera del estado, y las entregaron a varias agencias de viaje, que no identificaron excepto Super Cuba, en Hialeah.

A consecuencia de ello, por lo menos 4,500 viajeros pagaron una tasa de $250 para acogerse a la licencia religiosa para viajar a la isla.

Según el fiscal federal en el sur de la Florida, Alexander Acosta, los dos arrestos y la investigación son un indicio del compromiso del gobierno federal en endurecer el embargo comercial.

”Esta decisión es importante para ayudar a una transición democrática en la isla”, dijo Acosta en una rara mezcla de intervención política con un caso judicial.

En este sentido, apoyó el encausamiento el congresista republicano Lincoln Díaz-Balart, que el año pasado demandó públicamente la persecución judicial a los violadores de las licencias religiosas.

”El fiscal federal Alex Acosta y su equipo de trabajo merecen reconocimiento y apoyo por sus esfuerzos continuos para hacer cumplir eficazmente el embargo de Estados Unidos contra el régimen terrorista en Cuba”, dijo Díaz-Balart en una declaración distribuida a la prensa.

Vázquez y Margolis fueron presentados ante un magistrado de instrucción el miércoles en un tribunal federal de Ft. Lauderdale, donde se declaró su arresto hasta una audiencia de imposición de cargos el mes entrante.

El arresto de los dos hombres es, además, el primer caso de alto perfil tras la formación en octubre pasado de una fuerza federal especializada en investigaciones sobre violaciones al embargo comercial a la isla.

Según Flores, las autoridades tuvieron el primer indicio del fraude en enero del año pasado, cuando la OFAC descubrió que, desde el 2004, los dos hombres había pedido licencias de viaje a Cuba a nombre de, por lo menos, tres iglesias y dos pastores inexistentes.

La declaración jurada no especifica en qué momento, tras la emisión de la primera licencia en marzo del 2004, la OFAC comenzó a desconfiar de Vázquez y Margolis. Lo cierto es que les pidió explicaciones, pero ambos argumentaron que no había nada irregular y precisaron que habían organizado 15 viajes a Cuba bajo licencias religiosas, y que cada grupo no estaba constituido por más de 10 a 15 personas.

Sin embargo, la realidad era otra, aseguró la declaración jurada. Los viajes no fueron 15, sino 45 durante los dos años que duró la licencia. En el último, el 13 de diciembre, las autoridades estaban esperando a Vázquez y Margolis en el Aeropuerto Internacional de Miami, donde fueron interrogados separadamente y, aparentemente, admitieron su culpabilidad.

Margolis admitió que ”su” iglesia ”no existía”, escribió Flores en la declaración jurada, y que Vázquez sólo lo ayudó a preparar la documentación para pedir la licencia, lo cual ha sido encausado como un delito separado.

Al cierre de esta edición, la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen envió un comunicado donde enfatiza que “los auténticos viajes religiosos a Cuba son permitidos bajo las leyes estadounidenses, y a los fieles que efectúan genuinos peregrinajes no se les debe impedir hacerlo por estas actividades fraudulentas de los que viajan a Cuba de vacaciones o para hacer turismo”.

El Nuevo Herald