nav
Domingo 19 de Noviembre de 2017

La tumba perdida de Cristo: otro negocio mediático, afirman líderes cubanos

El nuevo escándalo que trae tras sí el documental The Lost Tomb of Christ, el cual pretende mostrar la verdadera tumba de Jesús, fue calificado por un grupo de líderes eclesiales cubanos como nuevo negocio mediático.

  • Sociedad    
  • 27 mar 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

El reverendo José López, secretario de la Comisión Bíblica del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), califica el fenómeno de “buen tema periodístico que deja mucho dinero” y recuerda cómo, a la par de los vientos de Cuaresma, siempre llegan especulaciones en torno al milagro de la Resurrección, como sucedió el pasado año con el “descubrimiento” del llamado Evangelio de Judas que tantas apologías y condenas subió a los púlpitos en el mundo.

El reverendo Héctor Méndez de la Iglesia Presbiteriana-Reformada de Cuba, respondiendo a la pregunta de si estamos ante un fenómeno de incredulidad o morbosidad humana, expresó que en un mundo donde la publicidad y el dinero caminan juntos tocar de esta manera asunto tan sensible e importante para millones de personas resulta un negocio redondo.

“No creo que sea tan importante la cuestión histórica o la cuestión filosófica, religiosa, intelectual, sino que me inclino a creer que responden a un momento donde, dadas determinadas circunstancias, el ser humano se acerca a todo aquello que diga algo en el ámbito espiritual, aún cuando pueda ser errado o carente de valor. Esa es parte de la búsqueda y la agonía existencial del ser humano hoy”, afirma.

Por su parte el reverendo y pastor bautista Francisco (Paco) Rodés argumenta: “Me parece que esta corriente, en la cual se incluye el Código de D’ Vinci y el Evangelio de Judas (aunque este último está más solidamente establecido) no son más que una manipulación sensacionalista de las casas editoras que buscan la venta millonaria ante un público enajenado, heredero de la tradición occidental cristiana y viviendo en la postmodernidad ávida de misterio, y cualquier derrotero fantástico siempre y cuando la aleje de sus raíces, y del reto de vivir la ética del amor solidario. Es la otra contrapartida de la “Sábana Santa” de Turín, y de tantas otras reliquias a las que el cristianismo histórico echó mano para tratar de convencer a los incrédulos.”

El reverendo Raimundo García Franco, director del Centro de Reflexión y Diálogo de Cárdenas, en la provincia de Matanzas, al sumarse al debate argumenta: “ahora surge la noticia de la posible aparición del cuerpo de Jesucristo, nada sorprendente porque el negocio en relación con su figura empezó con Judas Iscariote y se ha ido multiplicando de tal forma que son muchas las instituciones y personas que trafican con cualquier cosa que tenga que ver con el tema, ya sea por ignorancia o mala intención.

“El cuerpo, nuestro o de Jesús, solo tiene una relativa importancia ya que, en definitiva y tal como nos enseña el apóstol Pablo, ‘se siembra cuerpo material y se resucita cuerpo espiritual’ (…) a los buscadores de cadáveres, aún cuando encontraran un cuerpo, habría que preguntarles ‘por qué buscan entre los muertos al que vive’”.

El documental La tumba perdida de Cristo, según su traducción al español, fue producido por James Cameron, el afamado director de la tan laureada cinta Titanic y transmitido por Discovery Chanell el pasado 4 de marzo en Estados Unidos.

Durante la conferencia de prensa que fuera celebrada en la ciudad de Nueva York a finales de febrero, los realizadores presentaron dos osarios pertenecientes, supuestamente, a Jesucristo y a María Magdalena.

La tesis del material fílmico es que diez osarios antiguos, descubiertos en su suburbio de Jerusalén en 1980, pudieran contener los restos del Maestro y de su familia. Se dijo allí que uno de ellos tenía la inscripción “Judah, el hijo de Jesús” lo que sugería que el autor del milagro de la Resurrección pudo haber tenido descendencia.

Entre los encuestados Rodés, en sus palabras finales, establece dos asuntos que pudieran ser la esencia de este nuevo escándalo mediático. “Jesús sigue siendo el que, tras el velo de dos mil años, nos convoca al discipulado, al amor y a la paz… No me cabe la menor duda que ningún arqueólogo serio se arriesga a tanto. Pero el dinero hace cantar al mudo.”

alc