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Domingo 19 de Noviembre de 2017

Sorprendente auge de la fe en la China atea

Expertos chinos dicen que la creciente popularidad de las creencias religiosas ha sido impulsada por crisis sociales que tienen que ver con la corrupción y la extendida brecha entre ricos y pobres.

  • Sociedad    
  • 28 mar 2007   

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Para Qin Fangyi la experiencia religiosa sobrevino en una ceremonia hace dos años tras una caminata bajo la lluvia rumbo a un convento. La madre de Qin se había convertido al budismo dos años antes, a pesar de la abierta hostilidad de su marido hacia la religión e incentivó calladamente a su hija a interesarse en ella.

Qin, estudiante de diseño de 21 años, cuenta como el cielo de pronto se hizo más claro, salió el sol, y la gente empezó a celebrar y a gritar que el verdadero Buda estaba a punto de aparecer en el cielo.

Aunque ella misma no vio a Buda, pero se sintió asombrada y afirma que comenzó a sentir el poder divino.

La historia de Qin, si bien es única en sus detalles, tiene un desenlace que se está haciendo común, millones de chinos se desprenden de décadas de ateísmo impuesto por el Estado. El fenómeno ha tomado al Gobierno por sorpresa. Una encuesta de la universidad Normal del Este de China estimó que 31,4% de los chinos de 16 y más años son religiosos, lo que eleva la cifra de creyentes a unos 400 millones.

En los últimos años, las actitudes oficiales hacia la religión se han relajado gradualmente en China, lo que ha permitido el resurgimiento de las creencias populares.

Los sitios de culto de las cinco fe oficialmente reconocidas (budismo, taoísmo, catolicismo, protestantismo e islamismo) se han restaurado o reconstruido y se ha vuelto a permitir el culto público.

RESTRICCIONES
Sigue habiendo, sin embargo, estrictas limitaciones para la religión. Beijing selecciona los líderes según su trayectoria política para cada uno de los credos autorizados; y con frecuencia persigue a los fieles de religiones no autorizadas, como las iglesias protestantes y católicas clandestinas.

Una consecuencia de estas señales mixtas es que muchas personas todavía no se sienten cómodas al ser identificadas como creyentes. Pero muchos otros dicen que cada vez son más francos respecto de sus credos, como Zhu Zhaofeng que concurre a una iglesia católica no oficial.

ACPress.net