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Miércoles 13 de Diciembre de 2017

Pastores evangélicos brasileños aguardan juicio en Miami

Luciendo grilletes en los tobillos a la espera de un juicio en Miami por contrabando de dinero, la pareja de evangélicos más famosa de Brasil genera tantas críticas como devoción.

  • Sociedad    
  • 27 abr 2007   

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Luciendo grilletes en los tobillos a la espera de un juicio en Miami por contrabando de dinero, la pareja de evangélicos más famosa de Brasil genera tantas críticas como devoción.

Sus fervientes seguidores se refieren a ellos como el apóstol Estevam y la obispo Sonia. Pero las autoridades brasileñas dicen que Estevam Hernandes Filho y Sonia Haddad Moraes Hernandes emplearon los donativos de los fieles para adquirir mansiones, haciendas de caballos y otras propiedades de lujo en Brasil y Estados Unidos.

Brasil busca extraditar a la pareja desde la Florida, donde esperan un juicio a partir del 30 de abril por cargos de que contrabandearon 56.000 dólares en efectivo _incluyendo 9.000 ocultos en una biblia y 10.000 en la mochila de sus hijos_ en un vuelo desde Sao Paulo.

Los dos se declararon inocentes y han sido confinados a una casa que el año pasado fue valuada en 717.325 dólares, en una comunidad de clase alta en Boca Raton a orillas del parque nacional de los Everglades, con unos brazaletes electrónicos en los tobillos para rastrear su paradero.

El ex director de mercadotecnia de Xerox y su esposa iniciaron la Iglesia “Renacer en Cristo” en la parte trasera de una pizzería de Sao Paulo, construyendo a lo largo de dos décadas un imperio evangélico que ahora se enorgullece de poseer periódicos, canales de televisión y radiodifusoras, una compañía de discos y la patente en Brasil de la palabra “evangelio”.

Ahora la Iglesia dice tener cientos de miles de seguidores en todo el mundo y unos 1.200 templos en Brasil, Estados Unidos, Argentina e Italia. Su mitin “Marcha por Jesús” el año pasado atrajo a unos tres millones de fieles, el doble de los que acudieron en el 2005.

Los seguidores de los Hernandes dicen que consideran su arresto en la Florida y los cargos que enfrentan en su país como parte de una persecución generalizada contra los evangélicos de Brasil, la nación con el mayor número de católicos en el mundo, lo que según ellos demuestra que hay fuerzas del demonio en acción.

“No puedo imaginar que nadie que construya una Iglesia como esta pueda ser culpable de ningún mal. Yo creo que el apóstol y la obispo son inocentes y Jesús lo demostrará”, dijo Alessandra Vieira, una estudiante de 22 años que vendía brazaletes y collares con el lema de la Iglesia, “Dios es fiel”, frente al templo de la institución en Sao Paulo.

Sin embargo, el fiscal del estado de Sao Paulo José Reinaldo Guimaraes Carneiro, que busca la extradición de la pareja bajo cargos de lavado de dinero, robo, malversación y fraude, dice que la pareja acumuló una fortuna personal con el dinero que tomó de los donativos de los fieles. Dichos donativos, según reportes de la prensa local, promedian más de dos millones de reales (770.000 dólares) al mes.

Ni el gobierno ni las autoridades de la Iglesia quisieron comentar en torno al monto de los activos de los Hernandes ni la cantidad de su fortuna personal. Los abogados de la pareja en Estados Unidos rechazaron hablar del caso en la Florida y su defensor en Brasil no estaba disponible para comentar al respecto.

Al lanzar su Iglesia en 1986, la pareja aprovechó una oleada de popularidad de las iglesias evangélicas protestantes que han atraído a millones de personas con ceremonias dinámicas dirigidas a los brasileños más jóvenes, así como a los trabajadores y a la clase media.

“Todas predican el evangelio de la prosperidad, de acuerdo con el cual entre más le dé uno a Dios y a la Iglesia mejores oportunidades tendrá de prosperar”, afirmó Edin Sued Abumanssur, profesor de estudios religiosos en la Universidad Católica de Sao Paulo.

Es un mensaje cada vez más atractivo en este país de 187 millones de habitantes, con una de las divisiones más profundas entre ricos y pobres en el mundo.

De acuerdo con el censo del 2000, el 74% de los brasileños se consideraban católicos, en comparación con el 84% en 1990, mientras que el 15% decían ser protestantes evangélicos, de 9% que declaraban tener esa fe en 1990.

Y en los siete años que han pasado desde el último censo, la cantidad de evangélicos _el término es empleado en Brasil para definir a varias iglesias católicas no cristianas, incluyendo los pentecostales, bautistas, metodistas y luteranos_ ha crecido a un ritmo constante, según Abumanssur.

“Renacer en Cristo” no es la primera iglesia evangélica brasileña en verse inmersa en un escándalo.

A principios de la década de 1990, la Iglesia Universal del Reino de Dios, la agrupación evangélica más grande de Brasil, también fue investigada por malversación y evasión fiscal, pero nunca se logró demostrar nada y la Iglesia se fortaleció.

En la actualidad, la institución encabezada por el obispo Edir Macedo es propietaria de una cadena de televisión, un periódico, varias radiodifusoras y se cree que cuando menos tiene cinco millones de seguidores, entre ellos varios políticos que pertenecen a partidos de centro-derecha.

Debido a que la mayoría de sus seguidores los consideran mártires, señaló Abumanssur, es poco probable que los problemas de los Hernandes con la ley afecten la popularidad de la Iglesia. A la mayoría de los fieles no les importa si sus donativos se usan con fines de caridad o para adquirir un yate a nombre de los fundadores, indicó.

“El feligrés promedio siente que cumple su parte en su pacto de prosperidad con Dios cuando sella el sobre que contiene su donativo”, agregó Abumanssur. “No le preocupa lo que le ocurra posteriormente a su dinero”.

En la internet: Iglesia “Renacer en Cristo”: http://www.igospel.com.br/

Univisión