nav
Miércoles 13 de Diciembre de 2017

La inmigración da vuelo a las iglesias evangélicas en EU

El mayor desarrollo se registra entre las iglesias pentecostales en los vecindarios que los emigrantes han adoptado como su nuevo hogar y donde los nuevos lideres religiosos se han convertido en baluartes de la defensa de los inmigrantes sin papeles.

  • Sociedad    
  • 7 may 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

La inmigración latina ha abonado el terreno para el crecimiento de las iglesias evangélicas en EEUU, cuyo número se estima ya en unas 70 mil, según la Coalición Nacional Latina de Ministros Cristianos (CONLAMIC).

El mayor desarrollo se registra entre las iglesias pentecostales en los vecindarios que los emigrantes han adoptado como su nuevo hogar y donde los nuevos lideres religiosos se han convertido en baluartes de la defensa de los inmigrantes sin papeles.

“La iglesia que más ha crecido en EU a nivel de membresía en los últimos 15 años es la iglesia evangélica pentecostal latina por el incremento de los nuevos emigrantes documentados e indocumentados”, afirmó a EFE el presidente de CONLAMIC, el reverendo Miguel Rivera.

Destacó que un total de 96 congregaciones -de las 16 mil iglesias representadas en la CONLAMIC- están integradas ya por fieles del movimiento pentecostal, y precisó que los pastores y emigrantes recién llegados prefieren establecer nuevas iglesias en lugar de unirse a las ya existentes.

El fenómeno provoca que locales que estaban dedicados al comercio han sido transformados en pequeñas iglesias.

“Vienen, especialmente de Centroamérica, con una experiencia religiosa cristiana, mayormente carismática o pentecostal, y al encontrarse en EU por alguna razón entienden que es mucho más factible organizarse como iglesias locales en sus vecindarios que integrarse a las ya establecidas”, señaló Rivera.

“Estas pequeñas iglesias pentecostales formadas por nuevos inmigrantes no tienen el dinero para poder construir su propio lugar de oración pero alquilan espacios comerciales”, indicó.

Rivera explicó que en zonas deprimidas de ciudades como Dallas, Nueva York o Richmond, Virginia, se percibe este espectacular incremento de espacios comerciales convertidos en templos.

Un ejemplo se puede encontrar en el condado neoyorquino de El Bronx, donde en menos de una milla hay entre 25 y 30 iglesias evangélicas, dijo por su parte el reverendo Rubén Díaz, presidente de la Asociación de Ministros Hispanos de Nueva York.

“Es un auge grande de iglesias pentecostales en general y eso es bueno porque la membresía está creciendo” afirmó Díaz, también senador estatal y primer pastor evangélico latino en el cargo, quien considera que el crecimiento ha sido de un 50 por ciento en los pasados 15 años.

“La Iglesia Católica ha ido perdiendo adeptos y se unen a las filas evangélicas”, aseguró Díaz, quien comentó que las iglesias que han ido abriendo sus puertas en antiguos locales comerciales actúan de forma independiente ya que no están sujetas a las reglas de ningún concilio de iglesias.

El crecimiento de comunidades de emigrantes evangélicos ha hecho que las nuevas iglesias hayan sumado a las lucha de activistas y sindicalistas para lograr una reforma migratoria, un combate que también incluye a la Iglesia Católica.

La propia CONLAMIC -cuyos feligreses son en su 38 por ciento indocumentados-, creó hace un año el Fondo Defensa Legal, cuyos abogados observan todas las medidas antiinmigrantes que surgen en diversas ciudades.

La organización ofrece constantes seminarios sobre el proceso migratorio y también brinda asistencia a iglesias que ofrecen contratos de trabajo a pastores que no tienen documentos en orden o que quieren venir desde sus países como lideres religiosos profesionales.

Pese al auge de las sectas cristianas, la Iglesia Católica sigue siendo, sin embargo, la más importante en cuanto a fieles que se desplazan de sus países para trabajar en Estados Unidos, donde cerca de 68 por ciento de los hispanos afirman que son católicos, según un reciente estudio del Centro Pew Hispano.

El estudio señala, no obstante, que los latinos están cambiando la cara de la Iglesia Católica estadounidense, “no solo por su creciente número sino también porque practican una forma peculiar de cristianismo”.

El director del Centro, Roberto Suro, señalo que la población latina “se afana mas para involucrarse con la Iglesia que la población general de los estadounidenses; es más entusiasta, y tienen un estilo típicamente hispano de celebrar y de orar”.