Compositor de Hollywood comparte su fe en Dios

Mark McKenzie, músico y compositor musical de películas como «El hombre araña», «Misión imposible» y «Danza con lobos», comparte su testimonio.

  • Sociedad    
  • 5 jun 2007   

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Mark McKenzie el reconocido músico y compositor musical de famosas películas como «El hombre araña» [Spiderman], «Misión imposible» [Mission Impossible] y «Danza con lobos» [Dances with Wolves] es miembro de la iglesia de la Catedral de Cristal ubicada en Garden Grove, California. Reproducimos a continuación una entrevista que le hiciera Robert Anthony Shuller.

El nombre de McKenzie es muy conocido en la Academia de los oscares por las nominaciones recibidas por sus películas Dances with Wolves, Spiderman, Mission Impossible, Men in Black, Sister Act, Lilo and Stich, Sleepless in Seattle y God Will Hunting.

Sus composiciones y orquestaciones han sido escuchadas por millones de personas alrededor del mundo, desde las Olimpiadas hasta
los premios de la Academia.

En una entrevista con Roberto Anthony Schuller en la Catedral de Cristal realizada recientemente, Schuller le preguntó a McKenzie cómo él llegó a involucrarse con las películas. «Amé siempre la música y a temprana edad determiné fijar en ella mi mente y aprender todo lo que podría aprender sobre música. De manera que estudié mi bachillerato, luego mi maestría y mi doctorado en composición musical.

«En una ocasión mientras caminaba por los pasillos de la Universidad oí una voz que me susurraba en la mente, indicándome que me desplazara hacia un lugar en particular de la sede, mientras veía en mi mente el cuadro de un tablón de avisos. Pensé que era algo extraño y continué caminando pensando que quizá era Dios que me hablaba. Luego encontré este tablón de anuncios en el cual había una solicitud para un internado como compositor de películas. Fue así como conocí a Bruce Broughton, un extraordinario compositor nominado por la Real Academia.

Bruce me pidió que trabajara en su primera película, titulada «El joven Sherlock Holmes». Era una película de Steven Spielberg y de Barry Levinson, y ese fue el trampolín que me dio la oportunidad de hacer cientos de películas».

Mientras McKenzie producía bandas sonoras para películas de Hollywood comenzó a recibir ofertas para componer para otras películas. «Aquí era donde estaba mi corazón, y estoy muy emocionado de que en este último año tuve la oportunidad de trabajar en dos películas que honraban a Cristo. La primera es, «El último regalo» [The Ultimate Gift], Y la segunda es, «El comedor del pecado» [The Last Sin Eater], comentó.

McKenzie aseguró que el propósito de la música en películas es realmente el de crear la emoción. ¿Cómo usted hace eso? ¿Cómo usted crea y comunica emociones con música?”, le preguntó Schuller . A lo que el compositor respondió: «Es difícil expresarlo en palabras».

Schuller ¿Cuál es la diferencia entre orquestar y componer?

McKenzie: El compositor y el orquestador trabajan juntos en equipo. El compositor es quién escribe las melodías y las armonías y tiene la visión del panorama completo del sentido dramático que debe proyectar la música. Y el orquestador es quien hace la instrumentación y el arreglo, y antes de que vaya a la orquesta se cerciora de cuáles son los momentos dramáticos, comedia, romance o cualquier otro y de que los instrumentos expresen el dramatismo necesario.

Schuller ¿McKenzie prefiere orquestar o componer?

McKenzie: Mi corazón está en componer y me siento recompensado cuando estoy escribiendo.

Schuller Usted dio su testimonio en la iglesia y dijo que había conocido al Señor de forma interesante. ¿Podría usted decirnos cómo ocurrió?

McKenzie: Yo era un estudiante de segundo año de universidad y mi mamá había muerto de cáncer. Mi mamá era mi apoyo más grande, así que era un tiempo muy difícil para mí. Recuerdo una tarde de domingo que estaba llorando afligido, y deseé orar pero no sabía incluso si Dios era real. De manera que lo mejor que pude hacer fue gritar ‘Dios, yo necesito saber si eres real, ‘ y dije, ‘ también necesito un amigo’. Eso era un domingo. El martes siguiente, una muchacha rubia muy bonita comenzó a prestarme atención y yo le correspondí.

Salimos en una ocasión y ella comenzó inmediatamente a compartir sobre cómo Jesús había transformado su vida. Ella fue a su casa esa noche y escribió el capítulo entero de Romanos 8 en un pedazo de papel y me lo dio el día siguiente. Y Dios la utilizó a ella para traerme a los pies de Cristo. Y ahora llevamos casados casi 30 años y tenemos dos muchachas adolescentes hermosas. Una es actriz y la otro es escritora.

Schuller ¿Cómo su fe impacta la música y sus composiciones?

McKenzie: Amo las palabras que Salomón, el hombre más sabio que haya existido dijo en una ocasión: «el principio de la sabiduría es el honrar y adorar a Dios». Y sé que nada es imposible a los que crean. Sé que todas las cosas son posibles. Y eso en medio de cualquiera cualquier situación por la que yo esté pasando u otra persona esté atravesando, sé que Dios está trabajando siempre en favor de los que lo aman. Y no hay ninguna situación que el toque y la gracia de Dios no pueda transformar. Y estoy agradecido por tener una esposa, que ora por mí cada noche y dos hijas que aman al Señor. Sé que Dios me creó para ser compositor, y en cierta manera me siento comprometido. Y mi intención es utilizar lo que Dios me ha dado para honrarlo y para hacer el trabajo lo mejor que pueda.

Por Michael Ireland, ASSIST News Service

** Michael Ireland es un periodista independiente británico. Michael es el director corresponsal para ASSIST News Service de Lake Forest, California.

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