Dudas sobre el manual del “buen conductor evangélico”

Diez mandamientos para evitar accidentes de tránsito y males consecuentes, todo un ejemplo de modernidad religiosa.

  • Sociedad    
  • 22 jun 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

Diez mandamientos para evitar accidentes de tránsito y males consecuentes, todo un ejemplo de modernidad religiosa. ¿Qué diría Moisés ante semejante ocurrencia? Probablemente se le caerían las dos tablas de solo ver como se manejan en las calles y rutas quienes hasta se saben de memoria las palabras de Éxodo 20.

La Iglesia Católica intenta, con este manual, crear conciencia sobre las responsabilidades que tenemos todos y todas a la hora de andar en la calle, y es meritorio el intento.

Pensaba, mientras leía la nota, cómo sería un manual evangélico del buen conductor. Ideas no me faltan, la verdad.

Observaba, en diversas ciudades, como los vehículos suelen tener calcos con expresiones religiosas, tales como: En el camino con Jesús; Dios te bendiga; Sonríe Dios te ama; etc. Paradójico es lo que le sucedió a mi madre, que fue violentamente embestida por un automovilista que en su parabrisas portaba el cartel: “Jesús maneja mi vida”. Mi madre, con su humor ácido, le confirmó que evidentemente al auto lo manejaba él, y con poco sentido de la responsabilidad, así que sería mejor y coherente, que sacara aquella afirmación del carro.

¿Es un buen testimonio que llevemos carteles hablando de nuestra fe cuando después, y lo he visto cientos de veces, actuamos en franca contradicción, siendo egoístas, infractores de las normas de peatones, airados y más?

Pocas semanas atrás estuve visitando una región donde las iglesias han empezado caminos de trabajo novedosos, con sistema de células y/o ministerios recién descubiertos. Tambien recorrí iglesias evangélicas clásicas. Algunas imágenes me lleve de aquellas comunidades que, hace apenas 5 años atrás, había conocido diferente. No sé porqué me parecieron buenas semblanzas para imaginar un automovilista evangélico, porque después de todo, uno no es una persona en la iglesia y otra en su casa, ¿o si?

Pastores autoritarios: Todo un fenómeno y tan diferente a la imagen de Jesús. El Buen Pastor del Evangelio da su vida por las ovejas y sale a buscar hasta la última perdida. Me encontré con pastores que reflejan un mundo de nuevas visiones, mensajes recientes del Señor y códigos casi secretos. Comunidades donde se ha perdido la idea de “ecclesia”- asamblea. Pastores y líderes que arrancan el “automovil” de la comunidad llevando a quien se interponga por delante, y ni siquiera parando a ver quién salió herido. Pregunté por aquellos miembros que no están de acuerdo con estas “visiones” y un líder me dijo “Ya no están en comunión, algunos ni siquiera han tenido su encuentro con Jesús”….

Líderes sin reglas: Perdón, debí decir, con las reglas propias y las puestas por quienes pueden leer la Biblia e interpretarla; ya no la comunidad toda, que lee (apenas) papeles escritos por sus líderes. Demasiado parecido a la Edad Media, me dije, pero después me informaron que no, que esta es la nueva modernidad del Evangelio. ¿Cómo serán las reglas urbanas y sociales de estos cristianos que pueden poner las suyas en el ambito eclesial sin restricciones?

Liturgias y sistemas eclesiales excluyentes: Toda una renovación litúrgica está moviéndose en iglesias evangélicas de diversa índole. Algunas, fracamente, preciosas. Otras, a mi gusto, excluyentes. Siempre me enseñaron que la liturgia es la adoración del pueblo cristiano, pero he visto con sorpresa como comunidades enteras se han dividido por este tema, en vez de ser un elemento de comun-unión. Me preocupó (y aqui voy a lo excluyente) que en muchas iglesias se deja de lado, directamente como que fueran inservibles, a hermanos y hermanas que no ven en la “renovación” su lugar para adorar a Dios. Si a usted no le gusta bailar, saltar y gritar, pues esta no es la comunidad indicada. Como en la calle, pero peor. Si usted no puede andar rápido, tiene algún problema físico o simplemente no le gusta correr en la calle, pues córrase de la senda o quédese en su casa, porque el camino es solo de los jóvenes, fuertes o adaptables.

¿Se imagina ya el manual del buen conductor evangélico? ¿Con qué versículo lo prologaría?

Traducción Claudia Florentin

alc