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Lunes 16 de Octubre de 2017

Líder católico en España: Hay un proyecto para eliminar a la Iglesia católica

En los últimos meses, han surgido en diferentes puntos de España exposiciones «para blasfemar contra la Iglesia, y mofarse del mismo Jesucristo», indicó.

  • Sociedad    
  • 24 sep 2007   

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«Ahora es en Ibiza y Madrid, pero antes lo fue en Badajoz, y en muchos otros sitios. Todo forma parte de un proyecto para erradicar a Dios de la sociedad, que no cuente en la vida pública y en la cultura. Hay que eliminar a la Iglesia católica, destruirla, esto es así». De este modo se refería ayer el cardenal de Toledo y vicepresidente del Episcopado, Antonio Cañizares, al verdadero objetivo de las exposiciones que, en los últimos meses, han surgido en diferentes puntos de España «para blasfemar contra la Iglesia, y mofarse del mismo Jesucristo», según indicó el purpurado.


Lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, hemos asistido en nuestro país a toda una corriente de actividades, supuestamente culturales y artísticas, que denotan lo que el Episcopado no dudó en calificar en su día de «plan para erradicar la presencia de lo religioso en la esfera pública».

Escalada contra lo religioso

Así, además de la muestra de Ibiza -que, para más inri, se está llevando a cabo en una iglesia-, en la que aparecen imágenes del Papa Juan Pablo II o Jesucristo con otras en las que se muestran diferentes escenas sexuales-, y la que todavía se encuentra abierta en Madrid bajo el título de «Dios.

es. Modo de empleo», con el patrocinio del Ministerio de Asuntos Exteriores, durante los últimos meses hemos asistido a lo que fuentes episcopales han denominado «escalada contra lo religioso».

Entre las polémicas más famosas de los últimos tiempos, se encuentran la suscitada en marzo a cuenta de las fotografías blasfemas incluidas en sendos catálogos financiados por la Junta de Extremadura, la burlas contra monseñor Sebastián y los símbolos cristianos en los sanfermines, o el anuncio promocional del Getafe donde se trataba de modo inadecuado pasajes bíblicos.
Todo ello, aderezado con constantes llamamientos (con denuncias ante los tribunales correspondientes) a acabar con la presencia de los símbolos religiosos en lugares públicos, fundamentalmente la escuela y la judicatura, y la pretensión -fomentada desde el Gobierno y el Partido Socialista- de reducir las creencias religiosas «al ámbito de lo privado». Todo ello aderezado, por el momento, con los crecientes debates acerca de la utilización del velo, el crucifijo u otros símbolos religiosos, de uso personal, en el caso de los menores en edad escolar.
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