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Jueves 14 de Diciembre de 2017

Tony Blair se convirtió al catolicismo

La prensa británica había conjeturado desde hace meses con la posibilidad de que el ex primer ministro, que estuvo al frente del Gobierno de Londres durante más de diez años, cambiara de religión una vez que dejara el poder.

  • Sociedad    
  • 26 dic 2007   

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Blair abandonó el anglicanismo y se convirtió al catolicismo, la misma fe que profesa su esposa, Cherie, en una ceremonia celebrada anoche.

El ex primer ministro británico Tony Blair, actual enviado especial del Cuarteto de Madrid para Oriente Medio, se ha convertido al catolicismo, según confirmaron fuentes cercanas próximas al anterior líder laborista.

Blair abandonó el anglicanismo y se convirtió al catolicismo, la misma fe que profesa su esposa, Cherie, en una ceremonia celebrada anoche, confirmó su portavoz oficial, que añadió que se trata de un asunto privado.

La prensa británica había conjeturado desde hace meses con la posibilidad de que el ex primer ministro, que estuvo al frente del Gobierno de Londres durante más de diez años, cambiara de religión una vez que dejara el poder.

Blair, que fue sustituido como primer ministro por Gordon Brown el 27 de junio pasado, fue recibido sólo unos días antes en audiencia por el papa Benedicto XVI entre rumores acerca de su posible conversión al catolicismo.

Según la prensa británica, el ex líder laborista veía en su visita al Vaticano, poco antes de terminar su mandato, una oportunidad perfecta para hacer ese anuncio histórico, pero fue disuadido por el cardenal Cormac MurphyO’Connor, arzobispo de Westminster y primado católico de Inglaterra y Gales.

El cardenal, de acuerdo a una información publicada en noviembre pasado por el dominical “The Sunday Telegraph”, explicó a Blair que sería poco sensato e inapropiado aprovechar una ocasión de tanta visibilidad internacional para anunciar algo tan privado y le recomendó que esperara hasta dejar el poder.

El deseo de Blair de convertirse a la fe católica ha sido un secreto a voces durante años.

Si no ocurrió durante sus diez años en el número 10 de Downing Street fue, según la prensa británica, porque habría resultado polémico ya que, en interpretación de algunos expertos, la Ley de Emancipación (religiosa) de 1829, que dio plenos derechos civiles a los católicos, impide a un miembro de esa religión ser primer ministro.

También habría creado un conflicto desde el punto de vista de la Iglesia Anglicana ya que el primer ministro es quien elige a los obispos de esta confesión.

Agencias