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Jueves 14 de Diciembre de 2017

Iglesias cristianas en EEUU se expanden al estilo Starbucks

Un pastor norteamericano dice que trató de copiar el éxito de Starbucks al organizar un equipo creativo que puliera “la imagen, la sensación, la idea de marca de lo que es Flamingo Road” su iglesia.

  • Sociedad    
  • 20 jun 2008   

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En un domingo reciente, un grupo de feligreses se reunió en un cine multiplex de Lima ubicado junto a un Starbucks, un McDonald’s y un T.G.I. Friday’s. Las luces se apagaron y el pastor Troy Gramling, un hombre con barba estilo candado y vestido en jeans y camiseta, llenó la pantalla. “Dios conoce tu secreto y te ama de todas maneras”, dijo. “¿No es genial?”. Algunas personas respondieron “Amén” como si Gramling estuviera allí, en vez de en Cooper City, Florida, a 4.

263 kilómetros de distancia.

Aunque desde hace mucho tiempo los misioneros han llevado su mensaje evangelizador a lugares remotos, una nueva generación de iglesias está expandiendo una corriente evangélica con celebraciones religiosas tan organizadas y empacadas como cualquier franquicia estadounidense. En vez de tratar de convertir a los feligreses a una corriente cristiana dominante, estas iglesias independientes están formando organizaciones globales unidas entorno a un sólo líder. Muchas congregaciones lejanas ven cada semana a su pastor vía satélite o en DVD, en servicios que tratan de replicar las celebraciones de los domingos en la iglesia.

Flamingo Road Church, que cuenta con 8.

000 miembros, tiene su sede central en el Condado Broward, en Florida, donde Gramling graba sus sermones en DVD para que luego sean emitidos en Lima, así como en otras tres sucursales en el sur de la Florida. Cada iglesia usa la misma música, decoración y logotipo, un cubo blanco dividido por un camino negro en curva. Gramling dice que trató de copiar el éxito de Starbucks al organizar un equipo creativo que puliera “la imagen, la sensación, la idea de marca de lo que es Flamingo Road”. Al igual que la cadena de cafeterías estadounidense, Gramling piensa en grande. Su meta es tener 50 iglesias en todo el mundo, 100.000 miembros y un presupuesto de US$150 millones al año.

Una tendencia que crece

Al menos seis mega iglesias estadounidenses han abierto sucursales internacionales en los últimos años y hay planes para muchas más. “¿Si Starbucks puede abrir cuatro locales al día, por qué las iglesias no?”, dice John Bishop, pastor de Living Hope Church. Su congregación de 6.000 miembros en Vancouver, Washington, tiene 23 iglesias satélite en lugares como Nueva Zelanda, India, México y las Filipinas. Celebration Church en Jacksonville, Florida, con 10.000 miembros, abrió recientemente sucursales en Bulawayo, Zimbabwe y Atiquipa, en Perú. “Tratamos de mantener consistente lo que llamamos el ADN de nuestra iglesia, de la misma forma que lo haría un negocio”, dice el pastor de Celebration, Stovall Weems.

Estas superiglesias tienen los recursos para expandirse fuera de Estados Unidos, como las corrientes cristianas dominantes lo hacían en el pasado.

Flamingo Road, llamada así por la calle sobre la que está su iglesia principal, gasta cerca de US$130.000 al año en la operación de su sucursal en Lima, una fracción de su presupuesto anual de US$7,5 millones. Ese dinero, así como los planes de invertir US$1 millón en un sistema satelital para conectar las diferentes sucursales, son inversiones estratégicas para ganar terreno en un creciente mercado internacional.

Para 2025, siete de cada 10 cristianos vivirán en África, América Latina y Asia, según Philip Jenkins, autor de The Next Christendom: The Coming of Global Christianity (La próxima cristiandad. El advenimiento del cristianismo global).

Un domingo reciente, la neblina de la mañana y la contaminación se posaban sobre el centro de Lima, mientras voluntarios transformaban el teatro Cineplanet Alcázar en una sucursal de la iglesia de Gramling.

Junto a afi ches de la película más reciente de Indiana Jones, colgaba una pancarta que decía “Flamingo Road: Una iglesia donde usted está”. Otros voluntarios entregaban folletos de la iglesia a los transeúntes.

En una mesa cerca de la venta de palomitas de maíz, la gente hojeaba Biblias en inglés y español. Había una hoja para inscribirse para bautizos durante una próxima visita de Gramling y copias en DVD de sus sermones anteriores.

La iglesia de Lima recibe envíos semanales por FedEx de los componentes de la marca Flamingo Road: Las predicaciones de Gramling, tarjetas de presentación con el nombre de la iglesia y las horas de los servicios, folletos a color que promocionan los temas de los sermones y documentales al estilo MTV dirigidos a los jóvenes sobre temas como el deseo y la tentación.

Dentro del teatro, cerca de 150 feligreses oraban, aplaudían y se movían al ritmo de una banda de rock. “Dios es increíble, es tan increíble, Dios es increíble en este lugar”, cantaban. Durante su sermón, Gramling comparó con la lucha libre el esfuerzo del Rey David para controlar su deseo por Betsabé, que estaba casada.
Anibal Pinedo, un traductor de 25 años, dice que aún no está acostumbrado a ver sermones grabados. “No me gusta que no esté aquí”, dice. Pero Pinedo, que fue criado católico, dice que le gusta el servicio, la música alegre y la habilidad de Gram ling de aplicar las enseñanzas bíblicas a la vida diaria. “Siento que es mi pastor por su mensaje”, dice. Max Vergara Fowler, de 45 años y quien también creció como católico, dice que hace un año comenzó a asistir después de oír un anuncio en la radio. “La iglesia Católica es muy estricta”, dice. “Me siento más cómodo aquí”.

Algunos de los sermones de Gramling pierden sentido en la traducción o no logran identifi carse con la cultura local. Uno sobre estar “tatuado para Cristo” confundió a los feligreses que pensaron que el pastor estaba apoyando los tatuajes. En otra serie llamada “Me equivoqué”, Gramling pidió a la congregación que confesara sus pecados anónimamente en el sitio Web de la iglesia. Algunos se escandalizaron, particularmente aquellos que fueron criados en la Iglesia Católica, donde las confesiones se hacen ante un sacerdote.

Los líderes de Flamingo Road Church esperan que Lima sea un centro desde el cual se puedan expandir a todo Perú y los países vecinos. La iglesia se prepara para comenzar servicios en Iquitos y está buscando locales en Cuzco y São Paulo, en Brasil.