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Lunes 25 de Septiembre de 2017

La guerrilla musulmana pone en jaque a Filipinas

La ruptura de las negociaciones de paz entre Manila y los separatistas puede llevar a otra guerra civil en el sur.

  • Sociedad    
  • 25 ago 2008   

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Justo cuando en Filipinas los grupos terroristas islamistas vinculados a Al Qaeda (Abu Sayyaf, Jemaa Islamiya, Abu Sofia, Rajá Suleiman) están en retroceso ante una presión policial apoyada por EEUU, a la presidenta Macapagal Arroyo vuelve a estallarle la bomba separatista musulmana. Hasta tal punto que la perspectiva es otra guerra civil en el sur (Mindanao) entre guerrilla islámica y paramilitares cristianos apoyados por el Ejército.

Mindanao, donde nueve millones de católicos y cuatro millones de musulmanes mantienen una difícil convivencia, registra desde hace tres semanas una ola de violencia.

El conflicto, en el que decenas de cristianos han sido asesinados, fue desatado por la decisión del Supremo de suspender un memorando territorial que debía preceder a la firma del acuerdo de paz entre Manila y la guerrilla del Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) alcanzado en julio para acabar con décadas de conflicto étnico y religioso.

La congelación del memorando de entendimiento guerrilla-Manila fue originada por un recurso presentado por varias comunidades cristianas que temían verse incluidas en la Región Autónoma del Mindanao Musulmán (ARMM), una área creada en 1990.

El texto preveía ampliar la zona bajo control musulmán a través de la convocatoria de un plesbiscito en 712 municipios para decidir su integración en la ARMM, como fórmula para la paz definitiva. El FMLI reclama ampliar la región autónoma a todos los territorios que históricamente fueron gobernados por sultanatos islámicos antes de la llega de los españoles. El problema es que la zona es hoy mayoritariamente cristiana.

Según el tribunal, cuyo fallo fue acogido con júbilo por los cristianos, hay que verificar la legalidad del texto, cuya adopción obligaría a cambiar la Constitución de 1987, adoptada por consenso, para transformar Filipinas en Estado federal.

Enfurecidos por la decisión, comandos del FMLI han perpetrado matanzas de cristianos tras tomar varias aldeas y el grupo amenaza con una guerra abierta como la de 2000-03 si no se debloquea el Memorando sobre las tierras ancestrales del bangsmoro (pueblo musulmán), último capítulo del diálogo de paz, y que fijaba el territorio que gobernaría.

Décadas de conflicto

Sólo en los últimos diez días, el conflicto ha causado más de cien muertos y 200.000 desplazados en la isla de Basilán y en las provincisa de Cotabato del Norte y Lanao del Norte. Son las zonas donde nació el recurso cristiano que llevó al Supremo a paralizar la firma del acuerdo con una guerrilla que lleva cuatro décadas de guerra contra el Ejército con un saldo de 120.000 muertos y dos millones de refugiados.

El Ejército respondió con una gran ofensiva, que aún mantiene, y los gobernadores de las áreas cristianas han comenzado a crear milicias de civiles para defenderse de la guerrilla mora.

Ante la gravedad de la violencia, y al margen del recurso al Ejército, que ha hecho retroceder a la guerrilla, Manila ha cancelado el pacto con los rebeldes; ha instado al FMLI a renegociar el memorando y ha condicionado todo a la entrega de los líderes rebeldes, Umbra Katro y Abdurahmán Macapaar, a los que acusa de las recientes matanzas de cristianos.

Guerra abierta

Tras rechazar la renegociación, acusar a Manila de arruinar cuatro años de conversaciones y negarse a entregar a sus comandantes, el FMLI ha declarado “una guerra total”.

Fundado en 1984 como escisión del histórico Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN, el grupo que fundó Nuri Misuari y del que en 1990 surgió también Abu Sayyaf), el FMLI es la mayor organización separatista de Filipinas. Tiene 12.000 militantes y muchas de sus unidades siguen luchando contra el Ejército pese al alto el fuego de 2003, tregua que ambas partes se acusan de romper.