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Lunes 25 de Septiembre de 2017

La inmigración aumenta hasta el 22% la cuota de los no católicos en Valencia España

La religión islámica, ortodoxa y judía gana adeptos en los últimos diez años

  • Sociedad    
  • 13 oct 2008   

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Vienen de países lejanos donde profesan una religión distinta de la católica. Las sucesivas oleadas migratorias (de 156.207 extranjeros residentes en el año 2000 a los 800.000 actuales), ha alterado notablemente el mosaico religioso. Según datos de la Consejería de Inmigración, que dirige Rafael Blasco, el catolicismo sigue siendo mayoritario para el 78% de los valencianos. Sin embargo, las otras religiones cada vez suman más adeptos y alcanzan casi al 25% de la población residente.

El fenómeno ha sido lento, pero constante y, sobre todo, alimentado durante los últimos diez años por la llegada de inmigrantes procedentes de países con diferentes religiones.

– Islam. En pleno franquismo, en 1960, algunos núcleos universitarios árabes empezaron a asociarse para mantener su culto. Pero su normalidad llegó en 1989 cuando el Islam obtuvo pleno reconocimiento. A partir de entonces se abren algunos centros de culto, el más importante fue el Centro Cultural Islámico de Valencia, inaugurado en 1992. Los musulmanes residentes representan el 2,6% de la población valenciana actual, son 130.000 personas, un 12,5% de la población extranjera. Sus países de origen son las regiones del Magreb (Marruecos y Argelia), África Occidental (Mauritania, Nigeria, Gambia, Mali y Guinea), Oriente Próximo y Pakistán.

El administrador de la mezquita de Alicante, Khaled Saleh, cifra en unas 700 u 800 personas las que acuden a rezar en Alicante. Los viernes al mediodía es el día de máxima afluencia. El templo
es un reguero de gente, los musulmanes oran cinco veces al día, y además la mezquita presta otras actividades como cursos de árabe para los niños, de español para los recién llegados o de informática. “Buscamos que se integren y mantengan su religión”, explica Saleh, que acaba de salir del Ramadán. Cada mes celebran unas 30 bodas, pero tienen problemas con los entierros. “No tenemos una parcela para enterrar a los difuntos según nuestros ritos”, admite el administrador que confía en que en dos años el Ayuntamiento ceda un terreno.

– Iglesia ortodoxa. La llegada en la década de los noventa de inmigrantes rusos y ucranianos, y a partir de 2000 de rumanos y búlgaros, provocó la apertura de varias parroquias ortodoxas, como la que desde hace cinco años existe en el Raval Roig de Alicante. El padre Nicolás cifra en unas 750 las personas que acuden con frecuencia a esta parroquia, ubicada en un local de alquiler, y frecuentada fundamentalmente por rumanos y griegos (estos últimos trabajadores de la OAMI). “Tenemos muchos bautizos, algunas bodas y pocos entierros por fortuna”, resume el párroco que cada mes bautiza a unas 16 personas y casa a una pareja. Las bodas suelen celebrarse en su país de origen, “es más fácil ir seis o siete personas a Rumanía que venir aquí un centenar de invitados”, explica Nicolás, que celebra cada tarde la víspera y los domingos la divina liturgia. “Los rumanos y griegos que vienen aquí están bien integrados, llevan tiempo aquí”, resume el párroco. La Iglesia Ortodoxa tiene parroquias en Altea, Elche y Alicante que “durante la gran fiesta de la Pascua se ven desbordadas”.

– Otras confesiones. Las Iglesias Evangélicas se caracterizan por su complejidad y diversidad. Según los datos de Inmigración en las comarcas valencianas existen 379 entidades evangélicas, que tienen cada una entre 26 y 700 miembros, procedentes de diferentes países. También coexisten otras comunidades cristianas como son la Iglesia Adventista, los Mormones, y los Testigos de Jehová. Pero el nuevo mosaico religioso se completa con fieles de comunidades hindúes (Asociación Vaisnava, Templo Sivananda Ashram), budistas (Asociación Budista Zen Alicante, Asociación de la Orden Budista Occidental) o Sikh (Asociación Guru Nanak), entre otras. Todas estas confesiones se abren paso y van creciendo.

Sinagogas con varios servicios para judíos israelitas
La Comunidad Israelita de Valencia se fundó a mediados de los 50, y en los 60 por la inmigración residencial europea en la Costa Blanca se fundó otra en Alicante (Marina Baixa). Ahora unas 4.500 personas se aglutinan en torno a la Comunidad Israelita de Valencia, la Asociación cultural Aviv y La Javurá. Y en Alicante hay dos comunidades. Aglutinan a españoles sefardíes, británicos, norteamericanos, franceses, argentinos, brasileños, polacos, rusos o israelíes. Son pocos en cada comunidad, entre 18 y menos de un centenar.

Armando Azubel, presidente de la Sinagoga de Alicante Centro, fundada en 2002, reúne a unas 150 familias desde la capital hasta Torrevieja. “Es una comunidad muy diversa, españoles, latinos, europeos o americanos”. En la sinagoga realizan todo tipo de rituales “laicos-sociales y litúrgicos religiosos”. El día del descanso es el sábado, pero el viernes por la noche empiezan los servicios religiosos. El pasado 9 de octubre celebraron el Día del Perdón, que cierra diez días de reflexión y de máxima espiritualidad. Todavía no han logrado celebrar boda alguna. Un rabino, que habla español, viene de Israel para oficiar las celebraciones especiales, “es un maestro que transmite sus conocimientos”, apunta Azubel.

DATOS SOBRE LAS OTRAS RELIGIONES
– El 22% de los valencianos profesa una religión diferente a la Católica. 130.000 son musulmanes y 4.500 judíos.

– Las migraciones de los últimos diez años (de 156.209 extranjeros en 2000 a los 800.000 actuales) ha sido clave.

– Los musulmanes representan el 12,5 de los inmigrantes.

– Los ortodoxos (rumanos y griegos de la OAMI) celebran cada mes más de 16 bautizos en Alicante.

– Los 4.500 judíos se reúnen en sinagogas.

– Existen otras 379 entidades evangélicas además de otras comunidades cristianas como la Iglesia Adventista, Mormones o Testigos de Jehová.

– El nuevo mosaico se completa con comunidades hindúes, budistas o de Sikh