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Martes 19 de Septiembre de 2017

Narnia y la fe de C.S. Lewis: La realidad de Jesús a través de la fantasía, en un nuevo libro de José de Segovia

l fenómeno literario del mundo fantástico de las Crónicas de Narnia ha resurgido una vez más, en los últimos años, gracias al salto que ha hecho a los cines de todo el mundo.

  • Sociedad    
  • 24 oct 2008   

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El fenómeno literario del mundo fantástico de las Crónicas de Narnia ha resurgido una vez más, en los últimos años, gracias al salto que ha hecho a los cines de todo el mundo. Después de la primera película, “El León, la bruja y el armario”, en 2005, este año 2008 ha llevado consigo la segunda entrega cinematográfica, “El Príncipe Caspian”. Ante el fenómeno, José de Segovia, que recientemente ha publicado “El príncipe Caspian y la fe de C.

S Lewis” (Publicaciones Andamio), explica un poco más qué significaba para el importante autor británico su propia fe, y como la plasmaba en su literatura de tipo fantástico.

Es de sobras sabido entre los cristianos europeos que C.S. Lewis, uno de los eruditos británicos más respetados en la época posterior a las dos guerras mundiales, enfocaba su literatura hacia su fe en Dios. También es claro, que su obra que actualmente más repercusión social está teniendo, Las Crónicas de Narnia, tiene muchos elementos que recuerdan al Evangelio.

Por ello, para saber más sobre el fundamento de la fe en sí de Lewis, José de Segovia, que ha estudiado la biografía y obras del autor irlandés, explica un poco más en detalle algunos aspectos de la literatura de Narnia que remiten a la fe.

Pulse aquí para escuchar la entrevista “Todo sobre Narnia” (audio, 8 Mb), o aquí si quiere verla en video (131 Mb).

UNA FE VITALISTA Y AUTÉNTICA
Algo que destaca si se lee a Lewis es que presenta la fe de una forma vitalista. “Lewis es un gran desafío de cómo presentar el cristianismo creativamente, de una forma natural realmente auténtica”, explica José de Segovia. Destaca que en su literatura, y en su vida, su creencia en Dios era transparente y práctica, “no había un sentido proselitista en su forma de hablar de la fe”. A esto se añade, según Segovia, que era un “modelo de comunicador”, por su capacidad de persuasión, su facilidad para explicar las cosas con símiles de la realidad cuotidiana. Todo esto llevó a que fuera alguien muy respetado tanto en Oxford, donde estudió, como en los medios de comunicación del momento en Gran Bretaña. Lewis era un personaje popular, y llegó a serlo en gran parte, por su gran habilidad como conferenciante.

Volviendo a su cosmovisión, Segovia considera que Lewis destaca por aportar luz positiva a los valores cristianos en un momento que éstos parecían demasiado espiritualizados y alejados de la realidad de las personas. Lewis, en cambio, “es muy arraigado a la realidad” y su visión de la esperanza en Jesús, por ejemplo, es muy práctica, nada abstracta. Ésta frescura de su fe es algo que destaca especialmente en uno de sus libros de pensamiento más divulgados, “Mero Cristianismo”, en el que aborda muchas temáticas centrales de la vida desde una base bíblica no solo convincente, sino también muy renovadora.

EL PAISAJE ESPIRITUAL DE NARNIA
Las obras de ficción de C.S. Lewis salen del contexto de un grupo de escritores (algunos de ellos cristianos) que se reúnen semanalmente, para charlar y escribir sobre literatura medieval. También así el mundo de Narnia, que destacaría por un acento “moral”, por ser un universo “que no se puede desligar de la lucha entre el bien y el mal, en el que los valores importan, y en el que las realidades trascendentes son los que al final tienen la última palabra”.

En El príncipe Caspian, concretamente, es destacable que en esta lucha la presencia de Aslan (el león que representa el bien) no es constante. En El león, la bruja y el armario se había dado la gran redención por parte del bien, pero en este segundo libro se habla del mundo posterior, en el que Aslan deja de verse con regularidad. Con ello, explica Segovia, el libro se acerca mucho a la descripción del “conflicto de la fe: que es el ver, el no ver. Como entendemos que Dios puede estar en ese mundo. Su presencia a veces es elusiva”. Pero “al final de la historia, como Lewis describe siempre, Él estaba detrás de todas las cosas, el problema estaba en nuestra dificultad para verlo”.

Es interesante también, en El Príncipe Caspian, que mientras Lucy (la más joven de los 4 hermanos protagonistas) puede verle, mucha otra gente no le ve. “Lewis quiere comunicar como un mundo puede vivir de espaldas a Dios, y como Dios puede parecer ausente”, según Segovia.

Pero pese a que en las obras de Narnia pueden encontrarse numerosos símiles que apuntan a una fe cristiana, el autor “no intenta contar el evangelio con Narnia”. Es decir que, por ejemplo, la figura de Aslan no pretendía, en un principio, representar claramente a Cristo. “No era su intención hacer una alegoría sobre la fe, con personajes simbólicos”. Segovia opina que Narnia es como una gran símil, “en el que no hay que caer en el error de tomar cada detalle como si tuviera un significado concreto”. Lewis simplemente quiere plantear una suposición: ¿que pasaría si en un momento dado, el creador del mundo decidiera entrar en acción y recuperar un territorio que se ha alejado de Él y de sus valores?

CAMBIO DE COSMOVISIÓN PROFUNDO PERO SENCILLO
En una reciente conferencia sobre literatura fantástica (en una facultad de la Universitat Politécnica de Catalunya en Terrassa), José de Segovia profundizó sobre la fe de CS Lewis, en relación a la de su buen amigo J.R. Tolkien. En ella, puso el énfasis en la profunda relación que durante muchos años unió a los dos escritores. Ambos, vertían en sus novelas todo su mundo interior. “Consciente o inconscientemente, C.S. Lewis refleja su vida en todo lo que hace como escritor, aunque sea ficción”. Incluida, pues también, su fe.

Segovia también explicaba cómo el antes ateo Lewis había cambiado su cosmovisión, de forma sencilla pero radical, después de haber debatido algunas veces con Tolkien (cristiano católico). Lewis, en un principio, proponía que Jesús era un mito en un mundo lleno de otros mitos similares. Tolkien le dio la vuelta al argumento y propuso: “no podría ser que la relación entre los muchos mitos no demuestran la falsedad de ello, sino que apuntan realmente a una verdad última escondida detrás de todas las cosas”. A partir de aquí, explica Segovia, Lewis hizo dos pasos diferenciados. El primero, fue el de creer que Dios existe. Y un tiempo después, la aceptación de Dios como salvador, después de plantearse que Jesús era o bien un loco, un mentiroso o Dios mismo. El descartar por imposibles las dos primeras opciones le llevó a creer en Jesús.

CRECIENTE INTERÉS CATÓLICO POR LEWIS
Explica José de Segovia también, que el interés que el Catolicismo ha tomado por la figura de Lewis ha sido especialmente importante en los últimos años. También en España, donde las primeras traducciones de su obra fueron difundidas por entidades evangélicas. Ahora, en cambio, la publicación ha pasado a movimientos “católicos bastante conservadores”. Todo este nuevo interés del mundo católico europeo por el pensamiento de C.S. Lewis, ha llevado incluso a crear dudas sobre su condición de protestante. Existe un libro “que ahora habla sobre un presunta conversión secreta de Lewis al catolicismo”. Pero para Segovia, la idea es descabellada, porque la teología del autor es claramente protestante.

NUEVO LIBRO DE J. DE SEGOVIA
Para más profundidad de detalles sobre la fe que inspira al autor del mundo de Narnia, José de Segovia ha publicado recientemente un análisis con el nombre “El príncipe Caspian y la fe de C.S. Lewis” (Publicaciones Andamio). Algunos puntos que trata son los ya mencionados y algún otro: la relación entre el libro y la película, la posible identificación de los personajes con el mundo real del autor, o la forma en que el C.S. Lewis presenta el dilema de “ver para creer o creer para ver”.

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