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Domingo 24 de Septiembre de 2017

El legalismo religioso no les impide a los jóvenes cristianos alabar a Jesús en Irán

Como es usual las calles están llenas de iraníes que van a sus casas. Pocas ciudades pueden competir con el tránsito loco de Teherán.

  • Sociedad    
  • 24 nov 2008   

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Como es usual las calles están llenas de iraníes que van a sus casas. Pocas ciudades pueden competir con el tránsito loco de Teherán.

Pero esta noche varios hombres que andan en un carro pueden esperar lo necesario. Ellos se dirigen a una reunión subterránea.

El evento es organizado en total secreto. Las mujeres y jovencitas llegan de forma individual. Una vez adentro abandonan sus velos, obligatorios bajo la ley islámica de irán.

Poco después, un grupo de jóvenes entra al edificio evitando ser detectados.
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Pero esta gente no está planeando una protesta política o tramando derrocar al régimen…se reúnen tras puertas cerradas, para adorar a Jesucristo.

Por razones de seguridad no podemos mostrar sus rostros, pero podemos escuchar el sonido de sus cantos. En un video exclusivo obtenido por CBN News, hombres y mujeres pasan varias horas cantando y orando.

Esto puede no ser gran cosa para los cristianos en América, pero aquí en irán una reunión así es ilegal. La mayoría de gente en este sitio se ha convertido del Islam al cristianismo…y en un país gobernado por la ley islámica, y cuya población es 99% musulmana, esas conversiones conllevan la pena de muerte.

George Tomás le pregunta a una creyente llamada Leila, ¿no tienes temor?

“No. Si es por mis propias fuerzas, claro que tendría temor, pero tengo al Espíritu Santo dentro de mi que me da las fuerzas para no tener temor”.

Entre la multitud esta la joven leila, de 23 años. Leila era antes una musulmana devota que se convirtió hace cinco años. Hoy ella comparte calladamente el evangelio en varias de las mejores universidades de Teherán.

George: ¿cuán sencillo es compartir el evangelio?

“No es fácil. Debemos ser cuidadosos. Pero conozco muchos estudiantes que están sedientos de creer en algo. Mi carga es compartir a Cristo con ellos. Cuando tienes algo especial en tu corazón, quieres compartirlo con otros”, dice Leila.
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Amir, otro convertido del Islam, tiene la misma carga de compartir a cristo. Amir y un puñado de otros creyentes secretos ministran en la ciudad sagrada de Qom.

90 millas al sur de Teherán, Qom es el centro espiritual de los clérigos iraníes.

“En Qom están algunas de las grandes escuelas islámicas del mundo. Todos los religiosos que gobiernan el país estudiaron en Qom. El Señor me dio el don de enseñar, me llamó a esta ciudad a compartir el Evangelio con estos hombres y varios de ellos han aceptado a Jesucristo”, dice Amir.

Leila, Amir y muchos en esta reunión de oración son parte del 70 por ciento de población iraní menor de 30 años. Muchos de ellos tienen poca o ninguna memoria de la revolución islámica que puso a los radicales en el poder en 1979.

Públicamente esta joven generación obedece las estrictas reglas impuestas. En privado, ellos viven como quieren.

¿Se están rebelando contra el Islam?

“Sí. Sienten que esta religión siempre quiere condenarlos. Pone muchas restricciones sobre ellos. Siempre se les dice qué hacer y qué no hacer. Muchos de ellos están cansados de escuchar esto y están cansados del Islam”, dice Leila.

Los cristianos son menos del uno por ciento de una población de 70 millones. La mayoría de ellos son de iglesias Armenias, Asirias o Caldeas. Y como esas iglesias no buscan activamente nuevos creyentes, el gobierno las tolera.

Una notable excepción son los cristianos evangélicos cuyo número parece crecer. Muchos son iraníes musulmanes de nacimiento que se convirtieron como resultado de sueños y visiones. Para esta gente la vida a menudo es más desafiante.

“El precio de la conversión puede ser todo pero como Cristo dijo, si quieres seguirlo debes dejarlo todo, incluyendo tu vida”, dice Amir.

En la última década, varios creyentes iraníes han pagado el precio más alto. La mayoría de los muertos eran antiguos musulmanes. Algunos están tras las rejas por esconder su conversión al cristianismo.

Pese a los retos los iraníes están más abiertos al evangelio que nunca antes. La Internet y televisión satelital están dando a la gente más acceso al mensaje de cristo.
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Un reciente día en la mañana, CBN News se reunió con un grupo de jóvenes musulmanas que hablaron sobre sus encuentros con Jesús.

“Me siento relajada y segura cuando leo de Jesús. Le pido a El que me ayude en mis problemas”, dice una iraní musulmana.

Otra muchacha que la acompaña dice, “sé de muchos musulmanes que van a la iglesia. Yo voy a buscar paz. No puedo explicarle esta paz”.

La tercera iraní también expreso su sentir, “tengo mucho respeto por Jesús. Muchos de mis amigos sienten lo mismo”.

Hoy día una red de estas iglesias subterráneas opera en todo el país dando a los creyentes iraníes un lugar para congregarse. Afrontando la ira de las autoridades islámicas, estos jóvenes oran esta noche por más valentía para compartir su fe en una cultura hostil llena de muchos corazones abiertos.