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Domingo 24 de Septiembre de 2017

Cristianos por el socialismo, no; cristianos por el Evangelio

Dos meses antes de las últimas elecciones generales, la ex senadora socialista por Barcelona, Mercedes Aroz, anuncia su retirada de la política.

  • Sociedad    
  • 2 dic 2008   

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Dos meses antes de las últimas elecciones generales, la ex senadora socialista por Barcelona, Mercedes Aroz, anuncia su retirada de la política. Su conversión al cristianismo -apuntaba- era incompatible con su militancia socialista. Renuncia al escaño, a las prebendas de los ex senadores y causa baja en el PSC.

Los detalles sobre su conversión los ofreció en el X Congreso de Católicos y Vida Pública, según informa el semanario ALBA.

“Tengo dos hijos a los que he educado en los que siempre han sido mis valores: de izquierdas, el marxismo”. Así comenzaba un relato intimista sobre el que evidenciaba no sentía demasiado cómoda. “Mi hijo menor vivía en una comuna y tenía muchos problemas, conoció a los Hermanitos del Cordero y se convirtió”. Era el año 2000. Ese verano se celebraba la Jornada Mundial de la Juventud en Roma a la que acudió su hijo

La ex senadora socialista se siente tocada por la conversión de su hijo. Aunque no lo suficiente. Sin embargo, un día cae en sus manos un artículo de un periodista de izquierdas que se pregunta por qué el anciano Karol Woktyla es capaz de reunir tantísimos jóvenes y la izquierda ha perdido la capacidad de convocatoria.

“Yo empiezo a reflexionar sobre mi vida”.

A finales del 2000, Aroz sintió como si Dios le dijera “ya está bien”. Comenzó entonces una etapa de conversión personal que incluyó la formación a través de los escritos del entonces cardenal Ratzinger.

En este camino se encuentra con la Ley del mal llamado ‘matrimonio’ homosexual. “¿Y ahora qué? No sabía cómo argumentar para responder que el único matrimonio era el natural”. Es entonces cuando se abre el ‘divorcio’ entre su militancia socialista y su fe. Tras el ‘gaymonio’ llega la ley de manipulación genética que tampoco votó. Y tras el desencuentro, la renuncia.

¿No le parece que se pueda ser cristiano y socialista al mismo tiempo? Aroz comprende que quizás en la Transición alguien pudiera pensar en la compatibilidad “por aquello de la justicia social”. Pero su creencia actual es la siguiente: “Cuando era socialista me costaba pensar que se pudiera ser socialista y cristiano; ahora que soy cristiana no cuesta pensar que se pueda ser socialista a la vez”. ¿Y eso de cristianos por el socialismo? “No, cristianos, por el Evangelio”, concluye.