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Lunes 25 de Septiembre de 2017

Iglesia evangélica también es afectada por la crisis

La crisis económica no escapa ni a la religión. Prueba de ello es que el Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI), informó que los ingresos a esa iglesia evangélica han disminuido.

  • Sociedad    
  • 31 dic 2008   

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La crisis económica no escapa ni a la religión. Prueba de ello es que el Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI), informó que los ingresos a esa iglesia evangélica han disminuido.

Según el pastor general de la referida iglesia, Carlos Rivas, un número considerable de la feligresía que se congrega ahí recibe remesas de los Estados Unidos, y que estas han disminuido en los últimos meses.

El 2008, según el TAI, no fue un año “alentador”, ya que la crisis impactó fuertemente en la gente desmejorando su nivel de vida.

“La crisis económica también la estamos percibiendo los cristianos evangélicos. Las finanzas de las iglesias han bajado”, aseguró el pastor Rivas.

Este 2008, se caracterizó por varios golpes a la economía familiar. Los principales fueron el incremento de precios de los artículos que conforman la canasta básica y la subida en el valor de los combustibles.

El pastor general del TAI dijo que en el país hay varias crisis, algunas de ellas son la económica, la de los alimentos y la energética.

“Tenemos una crisis que puede ser comparada, como dicen los grandes economistas, a la realidad de 1928 y 1930”, agregó el religioso.

No se tiene que ser un experto economista para darse cuenta que la crisis pega duro en la familia salvadoreña, basta con ver el incremento de la canasta básica en este 2008. A inicios de este año, la canasta básica pasó de valer $155.59 a $175.82. A simple vista la subida fue de $20.00.

Aunque no precisó números y reforzar del porqué el TAI es afectado por la crisis, el pastor Rivas dijo que los diezmos percibidos han bajado en este 2008, afectando las arcas de la iglesia evangélica.

“Muchos de nuestros fieles son familiares de los tres millones de salvadoreños que trabajan en el extranjero, eso significa que han bajado las finanzas de nuestra iglesia”, agregó el pastor Rivas.

La crisis tiene su origen en Estados Unidos, país donde la mayoría de latinoamericanos migran en busca de una “vida mejor”.

Sin embargo, las pérdidas de empleo siguen a un ritmo desenfrenado en esa nación de Norteamérica, donde más de medio millón de personas se quedaron sin trabajo en noviembre, elevando el desempleo a su mayor nivel en más de 15 años.

Los trabajadores norteamericanos perdieron 533 mil puestos de trabajo en noviembre, llevando la tasa de desempleo al 6.7%, un récord en los últimos 15 años, de acuerdo con datos oficiales.

Esperanza y optimismo
Si bien los efectos de la crisis son palpables e irrefutables, el TAI rogará para que esta no pegue con toda su fuerza en el país.

Para ello, cerca de 10 mil cristianos evangélicos del país orarán desde las cinco de la tarde hasta altas horas de la noche del primero de enero de 2009, para que la crisis económica, social y política no haga “colapsar” a la nación.

“El Salvador ha recibido, como todos los países del mundo, las malas noticias de gigantes que podrían destruir la vida de miles de personas, pero, aunque eso es verdad, también es cierto que podemos confiar en un Dios que nos puede ayudar a vencer a todo tipo de gigantes”, expresó el pastor general del TAI.

El acto de oración se realizará en la Palacio de los Deportes y el pastor Rivas invitó a todos los evangélicos y católicos a sumarse para unir sus oraciones.

Según Rivas, al evento son invitados todos los evangélicos y católicos y que su “única condición es que sean sensibles por lo que se avecina y que sin ver ningún sesgo religioso crean que Jesucristo puede cambiar el rumbo de la historia”.

El evento se denominará “El Año de la Conquista” donde, según el pastor general del TAI, no sólo se pretende orar por la crisis “que amenaza al mundo, sino que también, queremos dejar constancia que antes de cualquier confianza en los hombres, debe estar la fe en el señor Jesucristo como el único dueño de la historia”.