nav
Sábado 21 de Octubre de 2017

Todas las religiones alarmadas por la TV en Argentina

En una declaración conjunta, representantes de distintos credos religiosos hicieron pública su preocupación y “alarma social” por el grave deterioro de los contenidos de la televisión y el efecto nocivo que producen en los niños.

  • Sociedad    
  • 1 dic 2008   

¿Qué sientes con esta noticia?

En una declaración conjunta, representantes de distintos credos religiosos hicieron pública su preocupación y “alarma social” por el grave deterioro de los contenidos de la televisión y el efecto nocivo que producen en los niños.

La Mesa de Televisión y Valores, que integran miembros de las religiones católica, judía, musulmana y evangélica de la Argentina, junto con organizaciones civiles, lanzó un diagnóstico preocupante y reclamó un cumplimiento más estricto del horario de protección al menor.

Expresaron su preocupación por la manipulación creciente de las audiencias y los televidentes, el deterioro del lenguaje y la banalización de la vida humana.

“Desde la encuesta nacional del año pasado, en la que se expresaba claramente el grado de alarma social que genera esta situación, el deterioro parece no tener fin”, alertaron los líderes religiosos.

Propusieron al Poder Ejecutivo reformar el régimen de horario de protección al menor y adelantaron que pedirán audiencia a la presidenta Cristina Kirchner y al jefe de Gabinete, Sergio Massa, para presentarles el proyecto de tienen para esa reforma.

Se referían a la encuesta del año pasado de Ipsos-Mora y Araujo en la que se entrevistó a 1200 personas de 11 ciudades del país.

¿Los resultados? Concluyentes: el 88% de los adultos consideró que la TV abierta no ayuda, ni a padres ni a docentes, en la educación de los chicos y que éstos son los más afectados por los contenidos televisivos.

En su declaración, los líderes religiosos lamentan: “La manipulación creciente de audiencias y televidentes -particularmente de aquellos más vulnerables- es una acción grave y disolvente del tejido social, cuyas consecuencias ya se manifiestan hoy e incidirán mañana penosamente en la educación de nuestros niños y jóvenes y en el clima cultural de nuestra sociedad”.

Concretamente, hablaron del “deterioro del lenguaje, las exhibiciones desaprensivas, la banalización de la vida humana a través del recurso a la violencia y la manipulación degradante de la mujer”.

Y advirtieron que “la búsqueda irresponsable de mayores niveles de audiencia a través de recursos indignos y de mal gusto está produciendo severos daños en los televidentes, de cuyas secuelas es necesario que se hagan cargo particularmente tanto los empresarios del sector privado como las autoridades oficiales”.
Todas las voces

El obispo de Avellaneda-Lanús y vicepresidente saliente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Rubén O. Frassia; el vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), el pastor Christian Hooft; el rabino Abraham Skorka, de la Comunidad Benei Tikvá, y el profesor Ricardo Elía, del Centro Islámico de la República Argentina, firmaron la declaración “La sociedad exige mejores contenidos a la televisión, la Mesa Nacional de Televisión y Valores”. En la presentación, realizada ayer en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), estuvo presente Susana García, del Foro del Sector Social.

Basada en aquella encuesta, en la cual el 70% denunciaba que el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) no cumplía con las normas ni hace respetar esa franja horaria, la mesa interreligiosa avanzó en la redacción de un proyecto propio.

“Es preciso que los responsables del Comfer tomen en serio la cuestión. Hay asuntos que son urgentes y hay asuntos que son importantes. Este es el caso de un asunto que, además de urgente, es muy importante”, señaló monseñor Frassia.

Los líderes religiosos hablaron de la responsabilidad que ocupa a cada sector, ya sea público o privado. “Nadie puede sostener que producir y difundir entretenimiento implica necesariamente tener que erosionar el esfuerzo educativo en el que la mayoría de la sociedad argentina está empeñada”, sostuvieron.

Y hacia el final del documento, lanzaron una convocatoria a la sociedad entera para que “las declamaciones se transformen en acciones concretas, efectivas y permanentes por parte de todos aquellos -emisores, productores, anunciantes y el Estado- que de manera directa o indirecta tienen en sus manos la difusión de contenidos a través de los medios de comunicación y el contralor de la calidad de los mismos”.

“La educación es un lugar de encuentro para toda la sociedad. Es una aspiración de todos tener la mejor educación posible para nuestros chicos”, consideró Elía.

“Se les está diciendo a los medios que su acción debe colaborar efectivamente con una tarea que todo el resto de la sociedad está comprometida a llevar adelante. No se trata de que los medios eduquen, se trata de que sean parte de una sociedad comprometida con la educación en un sentido completo”, señaló Elía.