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Lunes 11 de Diciembre de 2017

Los evangélicos están cada vez más presentes en la sociedad

En la provincia de Tucuman, Argentina, la militancia en el catolicismo es muy baja y son los militantes (obreros laicos) los que realizarían algún trabajo que los líderes religiosos obviamente no harán. Por otro lado, en la población evangélica el 80% es militante y la mayoría involucrada en el trabajo social y espiritual.

  • Sociedad    
  • 18 feb 2009   

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Datos recientes del estudio realizado por el Conicet determinó que el 76,5 % de los encuestados en la provincia de Tucuman en Argentina -mayores de 18 años- dice ser católico, porcentual que decayó un 14 % en los últimos 48 años, Un 9 % profesa algún culto evangélico.L a encuesta refleja, en este sentido, que apenas el 23,8 % participa de los oficios religiosos, de estos el 60,8 % pertenecen a Iglesias Evangélicas.

O sea que la militancia en el catolicismo es muy baja y son los militantes (obreros laicos) los que realizarían algún trabajo que los líderes religiosos obviamente no harán.

Por otro lado, en la población evangélica el 80% es militante y la mayoría involucrada en el trabajo social y espiritual.

De hecho, entre nosotros no existen los laicos porque todos somos sacerdotes, según las Sagradas Escrituras (1 Pedro 2.9; Apoc. 1.6) Y los evangélicos seguimos creciendo no sólo aquí sino en todo el continente. Además el trabajo con los jóvenes de la iglesia evangélica no tenida en cuenta como tal, es mayor que cualquier otra organización oficial, ONG e incluso la iglesia católica.

El rol social, especialmente entre los jóvenes, de contenedor, preventor y formador de carácter que llevamos a cabo no es reconocido por el estado tucumano, llámese falta de visión.

No es así en otras provincias, como en Salta, donde el reconocimiento, tanto de la municipalidad como de la provincia, se ha plasmado en apoyo concreto, por ejemplo, con la entrega de edificios (que conozco personalmente) para realizar la tarea que durante años se hizo sin la ayuda del Estado.

La realidad conocida por todos y no reconocida en muchos ambientes es que cuando una madre está desesperada por que su hijo tiene problemas de droga recurre a nosotros y toda la familia es atendida y contenida. Reconocidos o no, apoyados o no, discriminados o no, seguiremos haciendo el trabajo que Dios nos encomendó: Estar donde está la necesidad y mostrar allí el amor de Cristo, extender el Reino de Dios y dar a conocer la vida con propósito que El nos preparó.

Dios bendice nuestra hermosa provincia y pronto la limpiará de drogas con su infinito poder”.