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Lunes 11 de Diciembre de 2017

Pastor evangélico fue padre de quintillizos

Los padres de de tres niñas y dos niños son Lorena, de Ciudad de México, y Enrique Puig, de Valencia (España), ambos residentes de la localidad de Oro Valley.

  • Sociedad    
  • 26 mar 2009   

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Enrique Puig salió de Torrent en 2002 con destino a la localidad tejana de Dallas. Su objetivo, profundizar en sus estudios de teología y prepararse para formar parte de la Iglesia Evangélica.

Siete años después, Puig, de 36 años, se convertía ayer en noticia como padre de unos quintillizos nacidos en la ciudad de Phoenix, y fruto de su unión con Lorena, mexicana de origen y cinco años menor.

Una curiosa historia que el pastor valenciano aún no ha tenido casi tiempo de asimilar.

Ayer, asaltado por decenas de llamadas telefónicas, su voz era la de un padre orgulloso, tan feliz por su paternidad como desbordado por la expectación creada a su alrededor. “Nunca hubiéramos esperado quintillizos, la verdad, pero viendo cómo se ha desarrollado todo, estamos muy contentos. Este embarazo ha ido de sorpresa en sorpresa”.

Enrique Puig y su esposa iniciaron hace algún tiempo el tratamiento para tener descendencia, convertido paso a paso en una aventura: “Cuando empezamos ya nos advirtieron de que en estos casos pueden surgir embarazos múltiples, pero nos hablaban de gemelos o, en un caso excepcional, trillizos. Cuando vimos la primera ecografía, había dos fetos.

En la siguiente, ya habían aparecido cuatro, y posteriormente llegaron hasta seis. Llegué a decirle en broma a mi mujer que no volveríamos a hacerle ninguna revisión, porque cada vez que íbamos al médico, aparecían nuevos hijos”.

El pasado miércoles llegaban al mundo los cinco hijos de la pareja: Anna Sophia, Alessandra, André, Abby y Josué. Ninguno de ellos pesó al nacer más de 1,2 kilos, y algunos ni siquiera llegaban a los 1.000 gramos tras apenas 29 semanas de embarazo: “Nos dijeron que en estos casos a veces es preferible sacrificar alguno de los fetos para que el resto nazcan mejor, pero nos negamos en absoluto. Estamos a favor de la vida, completamente, y lo que decidimos es buscar los mejores especialistas”.

Largo y duro camino

Sus pasos les llevaron hasta el Centro Banner del Buen Samaritano, en Phoenix, a apenas dos horas de Tucson, donde vive la pareja. Se trata de un hospital altamente especializado en partos múltiples, en el que se han registrado ya varias parejas de quintillizos, e incluso sextillizos. “Nos pareció el mejor lugar posible -relataba ayer Enrique desde Arizona- y además nos quedaba cerca de casa. Decidimos mudarnos aquí durante algunos meses, para que Lorena pudiese hacer reposo absoluto. Nos dijeron que intentarían llegar hasta las 30 semanas de embarazo, para que los niños estuviesen desarrollados al máximo”.

Sin embargo, a las 29 semanas llegaron complicaciones graves que ponían en peligro a la madre y a los niños, y se decidió realizar el parto. Pese a los riesgos, Enrique aún no puede relatar con palabras el alivio que sintió al verlos todos sanos y salvos: “Hemos tenido suerte de que a todos les funcionan bien los pulmones. Ahora mismo están en la UCI, en incubadoras, y seguramente habrán de estar allí dos meses, pero todo ha salido bien”.

Un torrentí en Arizona

Enrique poco podía imaginar que acabaría siendo noticia cuando llegó a Dallas, “sin tener ni idea de inglés”, y comenzó una nueva vida: “Mi idea no era quedarme aquí, pero me ofrecieron un trabajo y posteriormente conocí a Lorena. Nos casamos y aquí nos hemos establecido. Tenemos incluso nuestra página web propia, www.puigmiracle.com, donde cualquiera puede conocer los detalles de nuestra vida, y de este embarazo”.

Enrique Puig ejerce ahora de pastor evangelista, una religión que, al contrario que la católica, “no impide casarse ni tener hijos. Tenemos otra manera de entender la vida, y estos cinco hijos son la mayor bendición posible”.

Tras la alegría, la pareja es consciente de la dureza del camino que les espera: “Ser padre de tantos hijos a la vez es difícil, pero la ventaja es que en Estados Unidos se ayuda mucho a las parejas en esta situación. Apenas hemos tenido que pedir nada. Por el camino ha ido viniendo toda la ayuda posible. Además, contamos con una buena posición, con un trabajo que permita sacar adelante a una familia tan numerosa”.