nav
Sábado 23 de Septiembre de 2017

Obama habla en desayuno Hispano de oración

El presidente Barack Obama participó el viernes 19 de junio de 2009 en el Desayuno Hispano de oración junto a líderes evangélicos hispanos de EE UU.

  • Sociedad    
  • 22 jun 2009   

¿Qué sientes con esta noticia?

El presidente Barack Obama participó el viernes 19 de junio de 2009 en el VIII Desayuno Hispano de oración junto a líderes evangélicos hispanos de Estados Unidos donde reafirmó su fe cristiana y prometió una reforma migratoria. En la audiencia estuvo Janet Napolitano, secretaria de Homeland Security, la agencia a cargo de implementar las leyes de inmigración.

Este evento único reunió en la capital estadounidense a más de 750 pastores y líderes de la comunidad hispana de todo el país, para celebrar y orar por el país, los funcionarios políticos, y las comunidades, así como para abogar por las necesidades de los hispanos.

Obama dijo en un breve discurso que aspira a una reforma general de las normas migratorias que incluya una vía para que los inmigrantes indocumentados accedan a la ciudadanía. También dijo que es necesario reforzar las fronteras para detener la inmigración ilegal.

Reafirma su fe

Obama mezcló la religión y la política, y destacó además la promesa del “Sueño Americano” para todos los estadounidenses.

“No debemos olvidar la promesa de que EEUU ha sido construido por inmigrantes que han hecho de su historia, parte de la historia estadounidense”, dijo.

Obama, el primer mandatario negro en la historia del país, comenzó su discurso con un “buenos días” en español y dijo confiar en que algún día también habrá un “primer presidente hispano”.

Tratándose de un encuentro religioso, Obama afirmó que en los últimos cinco meses ha recurrido a su fe para hacer frente a los retos de su Gobierno.

“La oración es más que un último recurso. Nos ayuda en la búsqueda del significado de nuestras vidas y a encontrar la visión y fortaleza para ver el mundo que queremos construir”, dijo.

El presidente Barack Obama dijo que una reforma de las leyes de inmigración es esencial y que con base en la educación y el deseo de superación de los inmigrantes avizoraba la llegada a la Casa Blanca algún día de un presidente de origen hispano.

En ambos casos, Obama, quien recibió el mayor caudal del voto hispano y de las minorías en la historia estadounidense, no precisó sin embargo cuándo podrían ocurrir.

“A quienes desean ser ciudadanos, debemos pedirles que paguen una multa e impuestos, aprendan inglés, se pongan en la cola de los que acatan las leyes”, dijo. “Esa es la forma justa, práctica y prometedora de avanzar, y es la razón de mi compromiso de hacerlo como presidente de los Estados Unidos”.

Durante la campaña, el primer presidente negro de la nación dijo que emprendería la reforma en sus primeros 100 días. Pero los problemas difíciles de la economía y las guerras en Afganistán e Irak evitaron que pudiera cumplir su ofrecimiento.

Se calcula que en la nación viven unos 12 millones de indocumentados, de los cuales más de 8 millones son mexicanos. Un intento promovido por el entonces presidente George W. Bush en 2006 fracasó en el Congreso, como ocurrió también al año siguiente cuando la idea fue revivida.

“El pueblo estadounidense cree en la inmigración, pero también cree que no podemos tolerar una situación en la cual la gente viene a los Estados Unidos violando la ley, ni podemos tolerar tampoco a empleadores que explotan a trabajadores indocumentados para pagarles bajos salarios”.

José Eugenio Hoyos, sacerdote católico de origen colombiano y una de las personalidades más activas con los inmigrantes, dijo en una oración: “Deseamos ver un cambio en la inmigración hoy, no mañana”.

El evangélico Luis Cortés, fundador de Esperanza, presentó a Obama comparándolo con Abraham Lincoln, el 16to presidente y quien decretó el fin de la esclavitud en Estados Unidos.

“Usted será recordado como el Abraham Lincoln de 12 millones de personas que viven en las sombras…”, le dijo.

Obama se presentó ante el auditorio hispano menos de un mes después de anunciar la designación de Sonia Sotomayor, de origen puertorriqueño, a la Corte Suprema, honor que por primera vez en la historia recibió la comunidad hispana. En su discurso mencionó el hecho, pero no a Sotomayor.

“Como muchos de ustedes, yo soy hijo de un padre que vino a estas costas en busca de un futuro mejor”, dijo. “Y si soy el primer presidente afro-estadounidense, no hay nada único o inusual en las oportunidades que este país me dio. En su lugar, como generaciones de estadounidenses, pude contar con la promesa básica de que no importa cómo luzcas o de donde vengas, Estados Unidos te dejará llegar tan lejos como te lleven tus sueños y los esfuerzos de tu trabajo”.

“Esa promesa está en el centro de la historia estadounidense”, dijo. “Es la historia de una joven muchacha que creció en viviendas públicas hasta ser nominada al mayor tribunal de la nación. Y eso me da confianza de que sea también la historia que algún día contaremos del primer hispano presidente de los Estados Unidos de América”.

“En todo lo que hagamos, debemos guiarnos por ese simple mandamiento que une a las grandes religiones: ‘Amaras a tu prójimo como a ti mismo’ “.

Su compromiso

Por otra parte, Obama reiteró su postura de que Estados Unidos es, simultáneamente, un país de leyes y una nación de inmigrantes “dos conceptos que no están reñidos, sino que se complementan”.

“Por eso estoy comprometido con aprobar una reforma migratoria integral”, dijo en dos ocasiones.

Obama destacó la importancia de fortalecer las fronteras para frenar la inmigración ilegal, castigar a las empresas que “explotan a los trabajadores indocumentados” y “aclarar el estatus de los millones de personas que están aquí de manera ilegal”.

En ese sentido, insistió en que la reforma debe legalizar a quienes cumplan requisitos como el pago de impuestos, aprender inglés y ponerse “al final de la fila” para regularizar su situación.

“Esa es la forma justa, práctica y prometedora” de impulsar la reforma “y con eso es que estoy comprometido como presidente”, manifestó Obama, cuyo discurso fue interrumpido por aplausos en diez ocasiones.

Obama delineó así los mismos elementos de la reforma migratoria que fracasó en 2007 por falta de consenso en el Senado.

Obama “prometió que la semana que viene se va a reunir con el Congreso para hablar de la reforma y cuando empiece ese diálogo, nuestra gente tiene que mantener la presión, con correos electrónicos, fax y visitas al Capitolio, para que se mueva el asunto”, afirmó.

Otros reconocimientos

El Gobernador Edward G. Rendell (D-PA) recibió el Esperanza Leadership
Award, por su liderazgo ejemplar. El premio está basado en el verso bíblico
de Josué 1:9. María Ruiz, quien fue galardonada como una de las Héroes de
CNN, recibió el premio “Cierta Mujer” de Mujeres de Esperanza, por inspirar
a otras mujeres a través del servicio. Su generosidad y compasión la han
llevado a trabajar voluntariamente por el bienestar de las comunidades más
pobres de Ciudad Juárez, México. El comediante Fernando Arau, recibió el premio Esperanza Image Award, el Congresista Luis V. Gutiérrez (D-IL) el premio Esperanza Advocate Award y el Rvdo. Adolfo Carrión, Sr., el premio Esperanza Spirit Award.

En la parte musical participaron el grupo Ordained Praise de Tampa, Ingrid Rosario, Alex Campos, y el trompetista cristiano, David O’Neill y Marcos Witt como maestro de ceremonias.

Este evento, auspiciado por Esperanza USA, la organización hispana cristiana más grande del país, reunió a líderes hispanos cristianos junto con sus funcionarios elegidos, para discutir temas que competen a los hispanoamericanos.

Cristianos.com