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Jueves 23 de Noviembre de 2017

Haití conmemora primer aniversario del terremoto con oraciones y un minuto de silencio

Para recordar este momento trágico en Haití se realizarán cruzadas de oración, evangélicas y católicas, por toda la ciudad. El primer aniversario del terremoto por el que murieron 222.500 personas.

  • Sociedad    
  • 12 ene 2011   

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El país caribeño conmemora con oraciones, misas y un minuto de silencio el primer aniversario del terremoto por el que murieron 222.500 personas.

A las 16.53 de este miércoles (22.53, hora peninsular española), Haití hará silencio para recordar el estruendo que un año atrás hizo la tierra al abrirse. Al cabo de un minuto sonará en iglesias y comisarías el “tono de llamada a los muertos” y cientos de globos blancos serán lanzados al cielo.

A esa hora precisa, el 12 de enero de 2010, un terremoto de 7 en la escala de Ritcher sacudió Puerto Príncipe, levantando una inmensa nube de polvo y llevándose consigo 230 mil vidas, más las que aún no se contado.

El terremoto destrozó, las barriadas más pobres; tantas, que entre chabolas, edificios privados y oficinas públicas, las pérdidas materiales sumaron 6.000 millones de euros. Desde entonces, 1,5 millones de haitianos han sobrevivido en campamentos; 800.000 de ellos, aún siguen allí.

Para recordar este momento trágico en Haití se realizarán cruzadas de oración, evangélicas y católicas, por toda la ciudad.

A partir de hoy, se abrirá un registro en cada municipio para que los familiares de las víctimas registren los nombres de los suyos, que no llegaron ver muertos pero que ya no están.

Cientos de cruces fueron clavadas sobre las fosas comunes de Saint Christophe, en la localidad de Titanyen, donde fueron enterrados 206.000 de los cuerpos que dejó a su paso el terremoto y los más de 3.700 que consumió la epidemia de cólera en los últimos seis meses.

Ayer martes por la tarde pastores evangélicos comenzaron a predicar al caer la tarde, desde una tarima armada muy cerca del Palacio Nacional. “¿Qué plan podemos tener? Solo podemos orar”, dice Guerda Anier, que hasta hace un año trabajó como secretaria en el Ministerio de Asuntos Sociales y hoy vive, desempleada, con su marido y cinco hijos en una tienda de campaña.