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Domingo 24 de Septiembre de 2017

Pastor evangélico asesina a un vándalo en defensa propia

“Siempre nos atacaban, desde hacía muchos años, por eso esta vez no me aguanté y les disparé. Lo maté, pero no pueden decir que fue calificado porque ellos me atacaron, entraron a mi casa y sólo me defendí”, declaró el pastor Roberto González Collí.

  • Sociedad    
  • 3 mar 2011   

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Un pastor evangélico mejicano asesinó a un vándalo en defensa propia al verse invadida su casa por malhechores, según Roberto González Collí -apodado “Venado”- ya estaba harto de los ataques de estos delincuentes, publica el diario de Yucatán.

“Siempre nos atacaban, desde hacía muchos años, por eso esta vez no me aguanté y les disparé. Lo maté, pero no pueden decir que fue calificado porque ellos me atacaron, entraron a mi casa y sólo me defendí”, declaró en el Juzgado 3o.

Penal, el pastor Roberto González Collí, acusado del homicidio registrado en Kanasín el fin de semana.

La policía mexicana, detuvo a otras diez personas, con derecho a fianza, dijeron que fueron aprehendidos de manera arbitraria, y que desconocen cómo ocurrieron los hechos: unos estaban durmiendo, otros en la calle con otras personas.

González Collí, tiene 43 años, es pastor de una iglesia evangélica. Era camionero y su más reciente empleo fue mototaxista. Según confesó, mató a José Luis Pacheco Metellín con disparos de escopeta, también fue herido de gravedad José María Castillo Canul. Los hechos, según el expediente y declaraciones de González Collí, ocurrieron la madrugada del domingo, luego que la familia de González Collí, participara en una fiesta infantil.

Todos estaban durmiendo cuando escucharon que la casa era invadida por varios jóvenes que primero lanzaron piedras. “Desperté, fui a ver qué pasaba, vi que eran varios muchachos que siempre han causado daño a las casas”, narra.

“Agarré una escopeta, disparé al aire dos veces y se fueron, pero regresaron con más muchachos y lanzando piedras. Yo siempre estuve en mi casa, ellos entraron. Estaba de espaldas cuando recibí una pedrada, eso me molestó mucho, agarré otra vez la escopeta y disparé”, añadió González Collí, sin derecho a fianza.

“¿Por qué me acusan de homicidio calificado?”, preguntó. “Había niños, nos atacaban”. Relató que en ocasión anterior lanzaron piedras y pintaron su casa con dibujos, le reclamó a los jóvenes y éstos aceptaron limpiar los grafittis que hicieron.

“No tomo, no fumo, pueden preguntar, soy una persona dedicada a mi trabajo, no es justo que me acusen de homicidio calificado porque sólo me defendí”.

Los demás detenidos son Irving Iván Medina Gamboa alias “Piporro”, Raúl Arturo Sabido Solís alias “Coco”, Shubert Adonay Gómez Lara, Carlos Jonathan Canché Ferráez, Roberto Angel González Chi, Wilder Cruz Sánchez, Samuel Cervantes Chi, Wilder Eduardo Navarro Cab, Jesús Enrique Ortega Gómez y Jade Elizabeth Castillo Santos.

Con excepción de González Collí, todos negaron los cargos. Cervantes Chi dijo que estaba en su casa durmiendo cuando escuchó ruidos, luego un familiar de González Chi le llevó una escopeta para esconder porque había un problema del que no se enteró sino más tarde. Otros detenidos expresaron que estaban en sitios distintos cuando fueron detenidos y desconocen los hechos.- Rudesindo Ferráez García.

Foto: Roberto González Collí, brindando su declaración