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Martes 21 de Noviembre de 2017

Tomar un café o una cerveza ¿con Dios es posible en Argentina?

Una curiosidad del menú es que los cafés fueron bautizados con los nombres de los doce apóstoles. Allí un cortado es “un Pedro” y un submarino (chocolate caliente) es un “Judas Tadeo

  • Sociedad    
  • 12 oct 2012   

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Buenos Aires.- “Café con Dios”, es una cafetería y bar a la vez, inaugurado recientemente en la ciudad argentina de Córdoba, invita a los clientes a comerse un apetitoso “mandamiento” acompañado con un humeante y aromático “apóstol”.

La cafetería, que abrió a finales de agosto fue creada por siete miembros del movimiento católico de la renovación carismática. Supuestamente es en lugar de reunión para grupos cristianos y turistas curiosos.

Ubicado a pocos metros de la Catedral de Córdoba, en la calle Obispo Trejo, “Café con Dios” ofrece una atmósfera apacible, que invita a la charla, sin televisión, pero con música católica y evangélica de fondo y publicaciones católicas a la mano, incluida la Biblia, para quienes quieren acompañar el café con la lectura.

Pero el visitante también puede leer los diarios de Córdoba y algunos periódicos nacionales. Pero si le antoja al visitante tomar alguna bebida alcohólica, “hay cerveza o vino”, relata a Efe Antonio Melone, uno de los socios de la cafetería.

Una curiosidad del menú es que los cafés fueron bautizados con los nombres de los doce apóstoles.

Allí un cortado es “un Pedro” y un submarino (chocolate caliente) es un “Judas Tadeo”.

Los sandwiches tienen los nombres de los diez mandamientos: si desea uno de jamón y queso, solo hay que decir “amarás a Dios por sobre todas las cosas” y aparecerá.

La ambientación también va acorde, con un mural con fotos de papas, santos y fundadores de movimientos eclesiásticos -para resaltar el valor de la diversidad en la Iglesia, según Melone- y la imagen de una paloma, símbolo del Espíritu Santo.

“Quisimos un lugar tranquilo, donde se puede tomar café servido por gente que tiene una vida de oración, ya que los mozos (camareros) no son profesionales pero sí tienen mucha vida interior”, explica Melone.

Fuente: Emol