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Viernes 02 de Diciembre de 2016

El cáncer es curable mediante la oración, asegura un predicador que expulsa demonios

Pero aunque muchos creen que pueden cambiar su condición a través de las oraciones, las autoridades locales de salud advierten que no se dejen guiar sólo por las oraciones sin buscar atención médica especializada.

  • Sociedad    
  • 10 dic 2013   

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El predicador Bill Subritzky, asegura que el cáncer, puede ser curado a través del poder del Espíritu Santo, por lo que él insta a las personas a que oren para que puedan ser sanadas.

Los llamados pacientes exaltan al predicador, diciendo que su fe en Dios puede ayudar a curar el cáncer con la ayuda de un equipo de evangélicos de Wellington (Nueva Zelanda), quienes oran por los enfermos.

Pero aunque muchos creen que pueden cambiar su condición a través de las oraciones, las autoridades locales de salud advierten que no se dejen guiar sólo por las oraciones sin buscar atención médica especializada.

El grupo de la Catedral del Sagrado Corazón en Thorndon, suburbio de Wellington, tiene seguidores de Subritzky que buscan recuperarse milagrosamente del cáncer, insuficiencia renal y artritis. Ellos creen que “Jesús salva y sana”.

“Tenía insuficiencia renal y fui curado al instante después de que Bill oró por mí”, informó un seguidor de Subritzky que asegura que la obra de los evangélicos ofrece una solución directa a los problemas.

Otro punto que ha llamado la atención es el hecho de que Subritzky, asegura de que puede expulsar los demonios del cuerpo de las personas por medio del Espíritu Santo, según su sitio web, “un sinnúmero de personas han experimentado grandes sanaciones físicas y han sido liberadas de los malos espíritus”, resume su página oficial.

Dado que desagrada esto a los escépticos y especialista en medicina, Subritzky, quien es un ex abogado, ha sido desafiado en varias ocasiones, primero por el controvertido exorcismo y por muchas personas que no siguen buscando más ayuda médica sino al sanador.

A pesar de la controversia, al predicador no le importa, así que asegura que es un regalo dado por Dios, autorizado por la iglesia, como se señala en un reciente testimonio en un periódico en Nueva Zelanda.

“He estado haciendo esto desde hace cuarenta años. Si no fuera algo verdadero, la Iglesia Católica no me permitiría”, dice.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Christian Post