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Jueves 01 de Diciembre de 2016

“Mi fe en Dios me salvó”, asegura salvadoreño que sobrevivió a un naufragio

Tras vivir 13 meses a la deriva un náufrago salvadoreño se aferró a Dios para sobrevivir y hoy contarnos su historia.

  • Sociedad    
  • 4 feb 2014   

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Un náufrago salvadoreño sobrevivió más de un año a la deriva en el Océano Pacífico, él asegura que solo su fe en Dios pudo librarlo de la muerte pues la falta de comida, de agua y la muerte de un compañero que viajaba con él murió de hambre le provocó una tristeza profunda que muchas veces lo hizo desear desistir de vivir.

José Salvador Alvarenga, estuvo hasta la semana pasada en un barco muy dañado en un remoto atolón de coral en las Islas Marshall.

Afirmó que había estado viviendo de peces y tortugas que había capturado y bebiendo agua de lluvia, y en ocasiones su propia orina.

Alvarenga, dijo que estuvo perdido en el mar durante 13 meses, después de salir de México hacia el este. En una entrevista exclusiva con CNN este martes, él dijo: “Dios… Mi fe en Dios. Pensé: Yo voy a salir, dijo. Pero también admitió sus amargos momentos, en lo que pensó quitarse la vida.

“Dos veces lo quise hacer”, dijo, mientras hacía un gesto como cortándose la garganta. “Lo iba a hacer con un cuchillo. Cuando yo no tenía agua, comida, me di por vencido y agarré un cuchillo”. Pero dijo que no lo hizo, porque estaba “asustado”.

Durante su largo período en el mar, Alvarenga perdió la noción de la fecha y el día de la semana, por lo cual seguía la trayectoria del sol a través del cielo, dijo, indicando el movimiento con las manos mientras hablaba.

“Yo no sabía la fecha o el día, sólo las horas”, dijo. “Sólo cuando ya estaba oscureciendo y cuando la luz estaba apareciendo”.

Cómo ocurrió su naufragio

José Salvador Alvarenga, había salido a pescar tiburones en la costa mexicana del Pacífico en diciembre de 2012 y apareció el pasado jueves en las Islas Marshall.

El pescador, dice que había zarpado el 21 de diciembre de 2012 del puerto de Paredón (cerca de Tapachula, en el estado mexicano de Chiapas) en una embarcación bautizada como la “Camaronera de la Costa”, “una lancha muy pequeña”, junto a un compañero llamado Ezequiel.

Apodado como “La Chancha”, como lo conocían en México, fue reconocido el lunes por los pescadores que trabajaban con él en el municipio de Pijijiapan (Chiapas). Sus compañeros aseguran incluso que salió a pescar en noviembre de 2012, y no en diciembre.

Pero para José Salvador y Ezequiel la jornada de faena, por la que iban a cobrar 1.500 pesos (unos 110 dólares), se complicó cuando empezó a soplar el Norte, un viento muy fuerte.

A 70 kilómetros de la costa y sin motor, empezaron a ir a la deriva, relata Alvarenga, de 37 años. Su compañero, de 15 o 16, murió a los cuatro meses, de “sed y de hambre”, porque vomitaba y era incapaz de alimentarse de animales crudos.

“Aguantó cuatro meses. Pero después me quedé yo solo. ‘Dios mío ¿cuándo voy a salir, cuándo me vas a llevar?’ pensaba”, relata el náufrago, que asegura que lanzó el cadáver de su compañero de faena por la borda.

Las autoridades están tratando de determinar la veracidad de la historia de Alvarenga. El gobierno mexicano ha confirmado la identidad de Alvarenga y dijo que ciudadano de El Salvador, que vivía en Tonalá, en el estado de Chiapas.

Julio Camarena Villaseñor, embajador de México en Filipinas, dijo el martes que Alvarenga todavía se está recuperando en un hospital de las Islas Marshall después de ser hallado en “estado débil de mente y salud”.

Alvarenga, va a ser repatriado a El Salvador lo más pronto posible, una vez que le den de alta para viajar y tenga la documentación correcta, dijo Camarena Villaseñor. No se ha establecido un plazo para la repatriación aún.

Alvarenga es de Garita Palmera en El Salvador, donde CNN habló con sus padres, quienes dijeron que no habían oído hablar de él en unos ocho años y pensaron que podría estar muerto. Él tiene una hija de 12 años de edad, quien no recuerda a su padre.

Fuente: CNN y AFP