Fundador de la polémica Iglesia Bautista de Westboro está al borde de la muerte

Phelps, está bajo el cuidado de un hospicio y, supuestamente, no se espera que viva por mucho tiempo.

  • Sociedad    
  • 18 mar 2014   

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Fred Phelps, fundador de la polémica Iglesia Bautista de Westboro ampliamente conocida por protestar en funerales y condenando a las personas al infierno al igual que a los homosexuales con carteles insultantes, tiene sus días contados.

Phelps, está bajo el cuidado de un hospicio y, supuestamente, no se espera que viva por mucho tiempo.

Nate Phelps, uno de los 13 hijos del hombre de 84 años y quien decidió abandonar el estilo de vida agitado el que su familia se encuentra involucrada, publicó en su perfil de Facebook que su padre está “al borde de la muerte”.

También afirmó que su padre fue expulsado de su propia iglesia y comunidad el año pasado, informó el Huffington Post.

Nate abandonó la iglesia en 1980. “Es terriblemente irónico que su devoción a su dios termine de esta manera, destruido por el monstruo que hizo”, expresó.

Otro de los hijos de Phelps que se desvió de la ruta Iglesia Bautista de Westboro, Mark Phelps, confirmó la noticia.

Steve Drain, un portavoz de la iglesia, confirmó que Phelps recibe cuidados paliativos, pero que “la fuente que dice que está cerca de la muerte no está bien informada”.

“Es un hombre viejo y los viejos tienen problemas de salud”, dijo.

“Me siento triste por todo el daño que les ha causado a tantas personas. Me siento triste por los que van a perder a su abuelo y al padre que amaban. Y estoy amargamente enfadado porque mi familia está bloqueando a los que nos fuimos y ahora queremos despedirnos”, dijo Nate.

La Iglesia Bautista de Westboro se dio a conocer cuando comenzó a protestar en los funerales de militares estadounidenses y contra la homosexualidad, muchas veces con consignas insultantes como “Dios odia a los maricas”, “gracias a Dios por el sida”, “gracias a Dios por los soldados muertos”.

Otra de sus afirmaciones polémicas es que los atentados del 11 de septiembre ocurridos en el 2001 en Nueva York y el Pentágono son un castigo de Dios consecuencia de la inmoralidad y la tolerancia social a la homosexualidad y el aborto.

Nate Phelps dijo que no tiene duda de que algunas personas querrán protestar en el funeral de su padre, pero añadió: “Me gustaría que no lo hicieran”.

Fuente: La Semana