“Quien juzga es un imitador de Satanás”, afirma Papa Francisco

“La persona que juzga se equivoca, se confunde y sale derrotada”, porque “se pone en el lugar de Dios, que es el único juez”, Papa Francisco.

  • Sociedad    
  • 7 jul 2014   

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Quien juzga a un hermano se equivoca y terminará por ser juzgado del mismo modo. Dios es “el único juez” y quien es juzgado podrá contar siempre con la defensa de Jesús, su primer defensor, y con la del Espíritu Santo. Lo afirmó el Papa Francisco en la homilía de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta.

Usurpador de un lugar y de un papel que no le pertenece es quien juzga al hermano y cosechará una derrota, porque terminará como víctima de su misma falta de misericordia, dijo el Papa Francisco al comentar la página del Evangelio sobre la paja y la viga en el ojo.

Y fue muy claro a la hora de distinguir: “La persona que juzga se equivoca, se confunde y sale derrotada”, porque “se pone en el lugar de Dios, que es el único juez”.

Este apelativo de “hipócritas” que Jesús lanza más veces con respecto a los doctores de la ley está realmente dirigido a todos, también porque, observó el Papa, quien juzga lo hace “enseguida”, mientras “que Dios para juzgar se toma su tiempo”.

“Por esto, quien juzga se equivoca, simplemente porque toma un lugar que no le corresponde -explicó-.

Pero no sólo se equivoca, sino que se confunde”.

“Está tan obsesionado por lo que quiere juzgar, por esa persona, ¡tan, tan obsesionado! que esa paja no le deja dormir -continuó-. ‘Quiero quitarte esa paja’… Y no se da cuenta de la viga que tiene él mismo”.

“Confunde, cree que la viga es la paja. Confunde la realidad. Es un fantasioso. Y quien juzga se convierte en un perdedor, termina mal, porque la misma medida será usada para jugarle a él”, advirtió.

“El juez que se equivoca de lugar toma el lugar de Dios, soberbio, suficiente, apuesta en una derrota. ¿Y cuál es la derrota? La de ser juzgado con la misma medida con la que él juzga”, destacó.

“El único que juzga es Dios y aquellos a los que Dios da la potestad para hacerlo”, añadió el Papa Francisco, que indicó en el comportamiento de Jesús el ejemplo a imitar, respecto a los que no tienen escrúpulos a la hora de juzgar a los demás.

“Jesús, ante el Padre, ¡no acusa nunca! Al contrario: ¡defiende! Es el primer Paráclito. Después nos envía el segundo, que es el Espíritu. Él es el defensor: está ante el Padre para defendernos de las acusaciones”, recordó.

“¿Quién es el acusador? -preguntó-. En la Biblia se llama “acusador” al demonio, Satanás. Jesús juzgará, sí: al final del mundo, pero mientras tanto intercede, defiende…”.

En definitiva quien juzga, afirmó el Papa Francisco, “es un imitador del príncipe de este mundo que siempre va detrás de las personas para acusarlas ante el Padre”.

Fuente: Radio Vaticano