Crece número de países que legalizan existencia del “tercer sexo”

Los adeptos del “sexo neutro” no creen ser ni hombre ni mujer

  • Sociedad    
  • 24 jun 2016   

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En 2013, Alemania se convirtió en el primer país en ofrecer la opción de “indefinido” para que los padres inscriban a sus hijos. Es decir, aquellos que no desean “imponer” al niño a ser hombre o mujer, pueden simplemente marcar la opción del sexo a una tercera alternativa, llamada “X”, como una incógnita de las matemáticas.

Hace dos años, en la India se reconoció oficialmente la existencia de un “tercer sexo” o “género neutro”.

Durante siglos esa definición sólo se utilizó para definir a los hijras, los sacerdotes eunucos del hinduismo. Aunque su existencia no es posible biológicamente, ahora se ha convertido en la opción de documentación para todos los indios que así deseen ser conocidos.

Al mismo tiempo, en Australia se creó la opción de documento para registrar el “sexo” de las personas con una opción a elegir que dice “no especificado”.

El año pasado, Francia reconoció por primera vez que una persona se puede definir como “género neutro” en su certificado de nacimiento y otros documentos.

La mayoría de los casos estaban por encima de las victorias legales de las personas que lucharon por años, hasta que los casos llegaron a las cortes supremas.

Son transexuales que, incluso después de someterse a un procedimiento quirúrgico no se sentían satisfechos y se negaron a aceptar lo que ellos llaman “imposición del sistema binario”.

Esta semana fue el turno de Jamie Shupe, la primera persona en ser reconocido por los tribunales de Estados Unidos como pertenecientes al “tercer sexo”. Un juez de Oregon cambió legalmente la condición de un hombre biológico que dice pertenecer al género neutro y no binario.

Shupe, es un veterano del ejército, de 53 años, que se convirtió en transexual en 2013, pero todavía creía que “no encajaba” en la definición de hombre o mujer. Su nombre no fue revelado, pero eligió como nueva identidad el apodo de “Jamie” para representar su condición. En los EE.UU., el nombre se puede dar a los hombres y a las mujeres.

“Mi identidad de género es femenino, sin duda”, dijo a The Oregonian. “Pero siento que todavía tengo la biología masculina. Ser no binario me permite eso. Soy una mezcla de ambos. Me considero una persona de un tercer sexo”. Para él, la decisión del tribunal fue algo “liberador”.

Su caso es visto como una victoria para los grupos que apoyan a las personas transexuales que luchan por el reconocimiento de la gente de “género neutro” en todo el país.

El psiquiatra Alexandre Saadeh, coordinador de Ambulatorio Trastorno de Identidad de Género y Orientación Sexual del Hospital de las Clínicas de Sao Paulo, cree que es una cuestión de tiempo para que se termine aceptando esta condición.