nav
Jueves 14 de Diciembre de 2017

Rechazan campaña contra el divorcio y el aborto

La empresa Promedios Barcelona, que vende publicidad en buses, decidió no aceptar aquellos anuncios que provoquen “controversia social”, ya que los buses no son el soporte más adecuado, además esta propaganda es de escasa rentabilidad económica, sin embargo la empresa aceptará campañas políticas, pero no el debate de ideas.

  • Iglesia/Estado    
  • 16 dic 2009   

¿Qué sientes con esta noticia?

El transporte metropolitano de Barcelona rechazó prestar su soporte publicitario para una campaña de una organización católica en contra del divorcio. La empresa Promedios, que hace publicidad en buses, decidió no aceptar anuncios que provoquen “controversia social”.

El grupo católico E-cristians es el promotor de esta campaña contra el divorcio y el aborto, pero no se difundirá por las calles de Barcelona. Josep Miró i Ardèvol, dirigente del colectivo, se quejó de la “censura” ante su publicidad.

“Los autobuses no están para provocar polémicas sociales, sino para campañas comerciales”, dice el portavoz de Promedios que rechaza la campaña por varias razones: Se entiende que E-cristians busca sus soportes publicitarios para promover debate social. Los autobuses no son el soporte más adecuado para polémicas. Estos anunciantes suponen escasa rentabilidad económica, ya que la contratación se limita a un reducido número de buses.

El anuncio que pretendía mostrar E-cristians reproduce la imagen de dos jóvenes y señala que se han amado pero ahora han roto por diversos problemas, se les invita a reflexionar bajo el lema “Mucho en común” y se les ofrece una dirección electrónica donde aprenderán a superar sus problemas.

NO RELIGIÓN, SÍ POLÍTICA

La empresa señala que piensa aceptar sólo las campañas comerciales, aunque admitirá anuncios que exhiban instituciones, como el Ayuntamiento de Barcelona, o partidos políticos. Promedios aceptará campañas de anunciantes comerciales respeto a productos y servicios de consumo.

Miró i Ardèvol dijo que es una contradicción: “Se acepta la promoción del consumo puro y duro, pero no el debate de ideas. El líder Ardèvol señala que da la impresión que se pretende una publicidad como si sólo el poder político tiene derecho a difundir sus mensajes. La campaña rechazada en Barcelona la asumió la empresa de transportes de Madrid. Un único bus de la línea 127 llevará el anuncio del 23 de noviembre hasta el 23 de diciembre.

Fuente: El País.com