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Miércoles 23 de Agosto de 2017

Monseñor Silvio José Báez, dice que no es suficiente que el gobierno diga que es cristiano para entrar en el reino de Dios

“Ni una religión manipulada, ideologizada, donde se pronuncie el nombre de Dios en vano, ni un culto donde se canta y se adora a Dios pero no corresponde a la vida, se llegará al reino de los cielos”.

  • Iglesia/Estado    
  • 7 mar 2011   

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Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Diócesis de Managua, durante la homilía presidida ayer en la Catedral católica de Managua, resaltó que “no basta decir soy cristiano, no basta decir esta es una sociedad, un gobierno cristiano, para entrar en el reino de los cielos”, enfatizó Baéz, refiriéndose al gobierno del presidente Daniel Ortega, quien en su propaganda estatal destaca que su gobierno es cristiano, socialista y solidario.

Sin embargo, la advertencia no solo la dirigió al gobierno, el obispo Baéz, sino aquél que “actúe, profetice y anuncie mi nombre tiene asegurada la entrada en el reino, se puede profetizar anunciándose uno mismo de modo egoísta, y sobre todo poniendo en primer plano su prestigio, su fama, no son esas las entradas al reino”, expresó monseñor Báez, según informa El Nuevo Diario de Nicaragua.

El obispo auxiliar de la Diócesis de Managua, desaprobó todo culto manipulado donde se adore supuestamente a Dios no podrá alcanzar el reino de Dios. “Ni una religión manipulada, ideologizada, donde se pronuncie el nombre de Dios en vano, ni un culto donde se canta y se adora a Dios pero no corresponde a la vida, se llegará al reino de los cielos”.

Monseñor Silvio José Báez, en realidad su mensaje fue denunciar todo clase de manipulación política y esto lo hizo porque este año, son las elecciones presidenciales, por lo que destacó que se debe respetar la ley “para asegurar la convivencia pacífica y civil en una sociedad o en una institución”.

“¿Cuántos proyectos personales, cuántas decisiones económicas, cuántas afiliaciones políticas son antes consultadas ante Dios?, nos dejamos llevar del sentimentalismo, de las bonitas palabras, de los ofrecimientos baratos, de lo que nos gusta, de una religión que nos hace sentir bien, que nos tranquiliza la conciencia, que nos hace olvidar la miseria y la pobreza que está en torno a nosotros”, finalizó Báez.