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Jueves 19 de Octubre de 2017

Un cristiano norteamericano pasa un año simulando ser gay para escribir la experiencia en un libro

Kurek, le dijo que era gay a su familia, a sus amigos y a su iglesia. Sin embargo, hubo tres personas a quienes les contó la verdad: su tía que debía ‘vigilar’ si su madre podía adaptarse a la noticia

  • Moralidad    
  • 15 oct 2012   

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Timothy Kurek, un cristiano norteamericano, pasó un año simulando ser gay y ahora está promocionando un libro donde describe esta experiencia, pues este joven creció en un entorno cristiano conservador de Estados Unidos y realizó este experimento con el objetivo de ver la realidad de los homosexuales y plasmarla ahora en su libro.

Un día, todo cambió para Kurek, una amiga de un club de karaoke le confesó que su familia la había rechazado porque les había revelado que era lesbiana.

“Sentí que Dios me había dado una patada en el estómago. Ella estuvo llorando en mis brazos y yo, en vez de estar ahí para ella, estuve pensando en los argumentos para convertirla”, dice Kurek, en una entrevista concedida a ABC donde promocionó su libro titulado: ‘The Cross in the Closet’ (literalmente, ‘La cruz en el armario’).

Kurek contó que fue en aquel momento que se le ocurrió cuán difícil sería sentirse gay y, además, abandonado por todo el mundo. De allí surgió su idea. Tras casi medio año de razonamientos, finalmente empezó su experimento.

Relató que le dijo que era gay a su familia, a sus amigos y a su iglesia. Sin embargo, hubo tres personas a quienes les contó la verdad: su tía que debía ‘vigilar’ si su madre podía adaptarse a la noticia, su mejor amigo y un homosexual, llamado Shawn, a quien conoció en el club de karaoke y quien le sirvió de guía en el mundo gay.

“Quise vomitar. Quise un cigarrillo. Quería romperle la cabeza”, de esto modo Kurek describió la primera vez que un hombre se le acercó en un club para cortejarlo. Así que prefirió anunciar a todo el mundo que Shawn era su novio a quien le debía fidelidad y esto le sirvió de excusa para rechazar todos los galanteos en lugares públicos.

Empezó a trabajar en una cafetería para gay, a frecuentar un bar de ambiente gay y se inscribió en una liga gay de ‘softball’, que juega a nivel local. “La cosa que más me conmocionó fue el aislamiento. Antes de ‘convertirme’ en un gay, tuve una vida social muy intensa. Después, el 95% de mis amigos se alejó”, dijo Kurek.

Otra frustración que tuvo que experimentar fue empezar a oír en la calle groserías dirigidas contra su orientación sexual. Comentó que la primera vez escuchó como alguien le tildaba de ‘maricón’, sus compañeros tuvieron que intervenir para evitar que golpeara al ofensor y que luego él empezó a llorar por la conmoción.

Durante la entrevista pues quedaron algunas interrogantes si ¿Kurek aún tiene a sus amigos gay una vez que se dieron cuenta que era falsa su identidad sexual? ¿El libro es solo para entender más a los homosexuales o una nueva forma de predicarles de Jesús? O ¿Kurek encontró que la homosexualidad no es pecado y ahora busca como convencer a la iglesia que se puede ser cristiano y gay a la vez?

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de ABC News