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Viernes 15 de Diciembre de 2017

Ex-rehenes surcoreanos en Afganistán agradecen “volver a la vida”

“Básicamente nos hemos muerto y hemos recibido de vuelta nuestras vidas. Esperamos vivir de manera que ustedes se sientan orgullosos; se lo prometemos, y pagaremos nuestra deuda”.

  • Persecuciones    
  • 3 sep 2007   

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Los diecinueve rehenes surcoreanos secuestrados por los talibanes afganos afirmaron este domingo, a su regreso a Seúl, que se sentían como si hubieran “vuelto a la vida”, tras un cautiverio de seis semanas durante el cual algunos de ellos fueron “golpeados”.

Los ex rehenes mantuvieron encuentros emotivos con sus familiares en un hospital situado en las afueras de Seúl, antes de ser sometidos a exámenes médicos.

“Nos disculpamos ante la gente por causar problemas y agradecemos a todos los que nos ayudaron a regresar a casa”, declaró a los periodistas el portavoz de los misioneros en el aeropuerto de Incheon.

“Tenemos una gran deuda con el país y con la gente”, dijo Yu Kyeong-Sik.

“Básicamente nos hemos muerto y hemos recibido de vuelta nuestras vidas. Esperamos vivir de manera que ustedes se sientan orgullosos; se lo prometemos, y pagaremos nuestra deuda”, agregó.

Los talibanes secuestraron el 19 de julio en el sur de Afganistán a 23 cristianos evangélicos surcoreanos. Días después asesinaron a dos de ellos para presionar al gobierno afgano a que accediera a canjear los rehenes por prisioneros talibanes, una condición que las autoridades de Kabul rechazaron firmemente.

Después que Kabul rechazara cualquier negociación, una delegación enviada por Seúl a Afganistán se encargó de negociar directamente con los talibanes.

Los islamistas afganos liberaron el 13 de agosto a dos rehenes enfermas como “gesto de buena voluntad” y finalmente dejaron en libertad a los restantes surcoreanos entre miércoles y jueves.

Desde su secuestro, el 19 de julio, los talibanes los habían mantenido retenidos en diferentes grupos. Por este motivo, no se enteraron de que los insurgentes habían ejecutado a dos de ellos hasta que se reencontraron tras recobrar su libertad.

Yu, de 55 años, confesó que todos los miembros del grupo quedaron conmovidos con la noticia y “eran incapaces de recuperarse”.

Un pastor de la iglesia Presbiteriana Saem-Mul en Bundang, en las afueras de Seúl, que organizó la misión de los ex rehenes en Afganistán, declaró el domingo que algunos de ellos habían sido “golpeados severamente” por no abrazar el islam.

“Su calvario fue más duro de lo que se anticipó, puesto que algunos rehenes fueron severamente golpeados, pues se negaron a convertirse”, afirmó el pastor Park Eun-jo, luego de una misa con los ex cautivos en el hospital.

Los dos hombres que sobrevivieron, Je Chang-hee y Song Byung-woo, fueron amenazados de muerte por negarse a la conversión, según Park, mientras que las mujeres estuvieron “en peligro de ser violadas”.

El gobierno de Corea del Sur era impotente frente a las exigencias de canje de prisioneros de los talibanes, pero logró finalmente un acuerdo para la liberación de los misioneros con la ayuda de un diplomático indonesio.

Seúl acordó retirar a sus 210 soldados desplegados en Afganistán a más tardar a fin de año, así como a prohibir las misiones religiosas a ese país.

A pesar de que varios diarios apuntan al pago de un rescate, el jefe del Servicio de Inteligencia Nacional de Corea del Sur lo desmintió.

“No hubo tal acuerdo”, aseguró Kim Man-Bok.

El portavoz presidencial, Cheon Ho-Seon, también subrayó el domingo que Corea del Sur no compró la liberación de los cautivos. “Jamás hemos pagado un rescate”, declaró.

Afganistán y Canadá criticaron el acuerdo que permitió la liberación de los surcoreanos, al asegurar que otorgaba legitimidad a los insurgentes.

Los talibanes aseguran que Corea pagó US$ 20 millones para liberar a los rehenes.

Un comandante talibán aseguró que por la liberación de los 19 misioneros surcoreanos secuestrados en Afganistán, el gobierno de Corea del Sur pagó alrededor de 20 millones de dólares. Las autoridades de Seúl negaron enfáticamente cualquier tipo de pago y explicaron que la condición fue adelantar el retiro de las tropas asentadas en ese país.

La información original fue suministrada por la agencia de noticias Reuters, citando a un comandante talibán con protección de anonimato. Según éste, por el rescate se habría pagado una suma millonaria. “Recibimos más de 20 millones de dólares de ellos (el Gobierno de Seúl). Con eso compraremos armas, renovaremos nuestras redes de comunicaciones y compraremos vehículos para realizar más ataques suicidas”, dijo el comandante talibán según la agencia noticiosas.

Rápidamente, un comunicado de la presidencia de Corea del Sur salió a desmentir los dichos: “Negamos cualquier pago por la liberación de los rehenes surcoreanos – dice el comunicado, y agrega – las dos condiciones para la liberación fueron el retiro de nuestras tropas y el fin de las obras misioneras coreanas en Afganistán antes de fin de año”.

Veintitrés misioneros evangélicos surcoreanos fueron secuestrado por un comando talibán hace cuarenta días en territorio afgano. De ellos, dos fueron ejecutados a las pocas horas, en tanto el resto quedó finalmente en libertad entre el miércoles y el jueves tras arduas negociaciones entre los negociadores surcoreanos y talibanes.

Editado por Valentina Ortiz
NoticiaCristiana.com

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