nav
Miércoles 18 de Octubre de 2017

Pretenden torturar a niños por ser cristianos evangélicos

El director de la escuela primaria en la comunidad de Zopilotepec, Municipio de Atlixtac, Guerrero, amenaza a niños de la Iglesia Metodista de México, de que si persisten en acudir al templo de la localidad los quemará con velas o con focos encendidos.

  • Persecuciones    
  • 30 jun 2008   

¿Qué sientes con esta noticia?

El director de la escuela primaria en la comunidad de Zopilotepec, Municipio de Atlixtac, Guerrero, amenaza a niños de la Iglesia Metodista de México, de que si persisten en acudir al templo de la localidad los quemará con velas o con focos encendidos, para que no continúen congregándose en los servicios sabatinos y dominicales de esa denominación.

El comisariado ejidal, Teodoro Vázquez Rodríguez, y Amador Ortega Galindo, director de la escuela primaria federal “Josefa Ortiz de Domínguez”, se han puesto de acuerdo para despojar a los miembros de la Iglesia Metodista de su templo y construir una capilla católica en ese sitio, según denunció el pastor Manuel Acuña Velázquez.

Miembros de varias congregaciones cristianas evangélicas de esta y otras comunidades aledañas en la zona de La Montaña han decidido quejarse ante autoridades educativas del Estado de Guerrero, toda vez que estas amenazas atentan contra los derechos humanos, la libertad de culto y los derechos de al menos una treintena de niños de la escuela primaria.

Guerrero es uno de los estados donde más se violan las garantías individuales de los cristianos evangélicos en el país.

El pasado mes de febrero fueron expulsados de su comunidad al menos 10 familias de la comunidad de Chiepetlán, en el municipio de Tlapa de Comonfort, por profesar una fe distinta a la católica.

Los cristianos debieron abandonar sus casas, luego de que en una junta, donde estuvieron presentes autoridades estatales y federales se acordó despojarlos de sus tierras pues no quisieron cooperar económicamente para las festividades religiosas locales. Luego de su partida, los evangélicos fueron amenazados de muerte, si es que regresaban a su pueblo. En esa ocasión también los niños tuvieron que abandonar sus estudios debido a la expulsión.

Hasta la fecha, ninguna autoridad federal, local, o municipal han hecho nada para apoyar a estas familias y garantizar la libertad de culto que consagra a los ciudadanos la Constitución Política en México