Asesinan a un evangelista por predicar en Pakistán

“Mi padre era un hombre muy religioso, y hace unos años decidió que era tiempo de llegar a la gente y compartir las Buenas Nuevas con ellos. Todos los días iba a visitar a varias familias a compartir la Palabra de Dios y estaba muy contento con su vida”, expresó Jameel.

  • Persecuciones    
  • 22 nov 2011   

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Un evangelista fue asesinado a tiros en Pakistán por un pistolero no identificado, el miércoles pasado, la familia del predicador cree que fue un grupo radical musulmán. Zahid Jameel, de 25 años de edad, dijo a Compass que su padre, Jameel Saawan, y un ayudante estaban abriendo por la mañana las puertas de su tienda de cosméticos en el área de Gulshan-e-Iqbal, un centro comercial de Pakistán en Karachi cuando de repente un joven apareció y le disparó a su padre, primero en el cuello y luego en la cara.

El asesino huyó en una motocicleta en la que dos personas estaban esperando y velando por él, dijo Jameel quien resaltó: “Creemos firmemente que mi padre murió a causa de la predicación de la Biblia, porque no hay otra razón”.

Jameel, dijo que su padre no había hablado sobre alguna amenaza en contra de su vida en las últimas semanas, pero hace dos años había sido amenazado cuando él dijo que deseaba iniciar una organización de bienestar para cristianos pobres en el área de Essanagri de Karachi.

“No sé quién lo amenazó, pero mi madre lo convenció de no poner en peligro su vida, por amor a nosotros”, dijo Jameel, sin embargo, su padre continuó predicando y era muy respetado por ser un partidario vocal de la comunidad cristiana, publica Compass Direct News.

“Vivimos en un apartamento alquilado y nuestras tiendas también se encuentran en arrendamiento. No tenemos ninguna propiedad, por lo que estamos horrorizados por la muerte de nuestro padre. No fue un robo, porque el asesino sólo se dirigió a mi padre y le disparó”, lamenta Jameel.

Zahid, dijo que su madre estaba en un estado de shock, al igual que sus tres hermanas y su hermano mayor, Shahid.

Jameel, dijo que la familia se había trasladado desde Quetta a Karachi hace unos 10 años, con su padre dos años después abrieron el negocio de los cosméticos.

“Mi padre era un hombre muy religioso, y hace unos años decidió que era tiempo de llegar a la gente y compartir las Buenas Nuevas con ellos. Todos los días iba a visitar a varias familias a compartir la Palabra de Dios y estaba muy contento con su vida”, expresó Jameel.