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Viernes 09 de Diciembre de 2016

Más de un millón de cristianos han huido de Irak

El Patriarca católico-caldeo de Iraq, Su Beatitud Louis Raphael Sako, lamenta el silencio del mundo ante la situación de emergencia de los cristianos en su país.

  • Persecuciones    
  • 26 ago 2014   

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Antes de la invasión militar de Estados Unidos en 2003, el país contaba con 1,4 millones de cristianos. En la actualidad, son ya solo 300.

000, y a raíz del rápido avance del Estado Islámico por Siria e Iraq, esta cifra está disminuyendo rápidamente.

“De hecho, los discursos no sirven para nada, y tampoco los que repiten hasta la saciedad condenas y manifestaciones de indignación, y lo mismo puede decirse de las manifestaciones”.

Estas citas provienen de una carta enviada el 5 de agosto de 2014 al Papa Francisco y a los presidentes de las Conferencias Episcopales católicas titulado “Los cristianos iraquíes afrontan una enorme tragedia”.

El Patriarca católico-caldeo de Iraq, Su Beatitud Louis Raphael Sako, lamenta el silencio del mundo ante la situación de emergencia de los cristianos en su país.

Cuando Sadam Husein fue derrocado en 2003, había más de 60.000 cristianos residentes en Mosul. En la actualidad, como mucho son 200, principalmente, los demasiado pobres o débiles para huir.

Antes de la invasión militar de Estados Unidos en 2003, el país contaba con 1,4 millones de cristianos. En la actualidad, son ya solo 300.

000, y a raíz del rápido avance del Estado Islámico por Siria e Iraq, esta cifra está disminuyendo rápidamente. El Patriarca Sako calcula que, en un futuro cercano, solo quedarán 50.000 cristianos en Iraq.

Los islamistas militantes intentan establecer un califato en Oriente Próximo, explica el Patriarca. Los yihadistas suníes quieren vivir el Islam de forma radical, como en el siglo VII. La rabia por los regímenes corruptos y por la explotación del petróleo por Occidente, y también la decadencia moral de Occidente han engendrado una ideología agresiva y, al mismo tiempo, regresiva, que rechaza todo lo que no coincide con esta visión fundamentalista del Islam.

También los cristianos nativos han recibido un ultimátum: o se convierten al Islam o pagan la yizia (un impuesto que pagan los ciudadanos no musulmanes en Estados islámicos); o se van o mueren.

Medio millón de cristianos y musulmanes han huido para refugiarse en poblados cristianos cercanos a las regiones kurdas del norte de Iraq. En su carta, el Patriarca Sako también critica duramente a los musulmanes moderados que guardan silencio: “También estamos conmocionados e indignados por la ausencia de una toma de postura vigorosa por parte de los musulmanes y sus líderes religiosos, entre otras razones, porque las acciones de estas facciones también representan una amenaza para los mismos musulmanes”.